Chica mirando por la ventana en esta hora especial

aquarium-1115778__180   Porque es la hora en que la chica ha decidido mirar por la ventana, babas del diablo por la ventana, aguaciles por la ventana, sol por la ventana, ventana por la ventana. Pensamientos de la chica como pececitos de colores y la chica que es toda arena y agua salada, y los pececitos que se aburren muchísimo porque los ojos de la chica son de cristal pero no de esa forma, no de la manera que permitiría a los pececitos una visión panorámica de otros mundos; no sirve como ventana, la chica, aunque sí como pecera. Los otros mundos se los guarda para ella sola y cuando los pececitos se vuelven demasiados sencillamente le salen por las orejas y se caen al suelo, y se mueren. Una pena. ¿Dónde guarda los otros mundos, la chica? Ah, es que se ha olvidado, la tonta, tonta chica. Es como ese asunto de la criba y la arena, la chica, por eso es que necesita tanto mirar por las ventanas. Pobres pececitos, margaritas a los chanchos.

   ¿Y por qué es la hora en que la chica ha decidido mirar por la ventana? No es fácil decirlo; es muy seguro que la chica no lo sepa en absoluto. Es una persona muy despistada y frecuentemente se olvida de las cosas importantes, y a las decisiones las toma como quien oye llover; ¿qué se yo por qué es la hora en que la chica ha decidido mirar por la ventana? Sería más fácil recitar todo el diccionario al revés hasta dar con ella, y conseguir después que lo explique. Al diccionario. A veces, la chica es como un ratoncito blanco de ojos rojos dentro de un laberinto de vidrio, pero a veces se comporta como un plumerillo o una velita o una brisa, y entonces no se puede razonar con ella; se pone imposible, se pone tan dura y tan fría que la esfinge no le ganaría, parece una estatua de sal o un menhir de hace setecientos años, o una estalagmita o un boleto de colectivo guardado cincuenta años entre las páginas de un libro deslomado. Andá vos a preguntarle a la chica por qué es la hora en que ha decidido mirar por la ventana.

bubble-1565479__180   La hora en que la chica ha decidido mirar por la ventana se parece muchísimo a todas las horas del mundo tal como han sido durante siglos. Pequeñas bolsitas metafóricas o abstractas o apenas hechas de un corto retazo de espacio-tiempo si elegís conectar dos puntos de un plano con una línea recta, cosidas, encerradas en el aire las bolsitas. Cada vez que el reloj cierra las piernas sobre el número doce, y las convierte en burbujas que se van flotando hasta que se diluyen sin que nadie las vea. Así hace la chica. La boca de la chica es tierna y es cálida y es rosada como la luz de los atardeceres cuando el sol se oculta en el campo, y el aire tibio se convierte en un céfiro. Pero la chica es un suspiro que aleja las burbujas de sí. Algunas ni siquiera tienen sesenta minutos.

   La chica pierde muchísimo tiempo así, pero aparentemente no le importa. Cuando la ves mirando por la ventana la burbujita nacarada que se aleja, parece feliz, como los borrachos, como si eso la saciara y la pusiera a flotar como los pececitos. Que también son nacarados, pero están en el piso y no tienen nada de aire.

(Imágenes de Pixabay)

Nuevo hito para la Estación Espacial Internacional: le rompen el invicto a Scott Kelly

CqpzNR-UkAAy-bo   Como estoy aguardando ansiosamente, desde que descubrí su existencia, la entrega de los IG Nobel, y me he visto desalentada en ese sentido, me puse a ver entre las marcas que pongo en Twitter a ver sobre qué podía reflexionar sesudamente, así como suelo hacerlo en beneficio de la humanidad. Cada nota era más interesante que la otra. Ofuscada, y con niveles peligrosos de frustración y síndrome de abstinencia por no haber encontrado a los IG Nobel, me calmé bastante cuando vi que han descubierto (y me puedo solazar) con lo siguiente:

  •  el video de un tornado en Marte.
  • Ötzi, la momia alpina de hace 5.300 años.
  • Un probable planeta de tipo rocoso en la zona habitable de Próxima b (¿Alfa Centauri? Por ahí).
  • un robot que se acciona por reacciones químicas controladas por microfluidos y fabricado mediante impresión 3 D, sin ninguna parte electrónica.
  • después de veintidós meses, una nave espacial de la NASA ha restablecido el contacto con la Tierra (el observatorio solar Stereo B).
  • según las leyes de la física, es posible que en algún lugar pueda existir un planeta con forma de rueda (con agujerito en medio y todo).
  • una galaxia ultradifusa con un 99.99 % de materia oscura.
  • posiblemente, haya una quinta fuerza en el universo de la que no se tenían noticias.

   Pero, la verdad, tuve que dejar de prestar atención cuando vi, oh qué vi? ¿Qué importante cuestión ha enamorado mi cerebro? ¿Qué maravilla de la naturaleza, inabarcable, misteriosa y posiblemente macabra, me sujeta las manos y me obliga a ponerme a escribir cuando debería estar ya poniéndome a preparar la cena? ¿Qué puede superar a esta lista de tales milagros, que para poder citar algunos he tenido que copiar enjundiosamente de los tweets palabra por palabra, porque no entiendo en absoluto de qué se tratan?

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Ahora, la chica ve cuerdas de guitarra por la ventana

cobweb-259283__180  Bueno, está bien. No son verdaderamente cuerdas de guitarra; son telas de araña, que flotan en el viento, bajo el viento, sobre el viento. Brillando, ondulando. Así. Entonces, la música que la chica escucha no puede venir de ahí. No de las telas de araña. ¡Ah! La música viene de la radio del vecino. De allá abajo, donde la chica no puede ver.

   Puede ser que la chica crea que las telas de araña eran cuerdas de guitarra, o de arpa, por todo el tiempo que ella lleva oscilando en la punta de una cuerda, como una araña o un ángel. No es nada; la chica se confundió. Estaba algo así como soñando. Ella simplemente creyó ver otra cosa; sabe perfectamente que no puede estar oscilando en la punta de una cuerda de guitarra. Ni de una tela de araña. La chica sabe a ciencia cierta que ella no es una araña. Ni un ángel. Son formas de decir un poco raras. Metáforas.

   Aún cuando la chica esté soñando, tendría que saber que no puede volar y que pesa demasiado para una tela de araña, o dos alas. Un pequeño bichito negro puede volar, pero no la chica. Ella puede soñar. Ella puede envolverse ella misma en una tela de araña, pero tarde o temprano, la desgarrará. Es lo mismo con las cuerdas de guitarra. Las cuerdas son para sostener notas, no chicas.

   Es por eso que las chicas cargan su propio peso, como los caracoles, sobre la tierra. Aún si sienten que flotan en el viento, sobre el viento, bajo el viento.

   A veces pendientes de una cosa tan frágil como una cuerda de guitarra, o una tela de araña.

(La imagen es de Pixabay)

Chica horrorizada ante tremenda araña que acaba de introducirse por la ventana

 spider-1150676__180  Y al principio la chica se siente inclinada a filosofar y decir alguna cosa agradable a propósito de las arañas; les debe tanto. Pero superada la primera impresión viene la segunda impresión yo Tarzán tú Jane, oh qué cacho de araña qué grande pican muerden todavía más grande te hacen pis encima y te dejan una gran roncha de tipo molesto e infeccioso, y la chica ya se imagina luciendo un vestido apretado de seda de araña legítima, completamente gratuito.

   La segunda impresión conduce a la chica en la búsqueda de un objeto acampanado de material duro y en lo posible transparente, y uno plano, con los que fabricar una estructura bivalvolar con la araña como inquieta perla. El objetivo es transportar a la araña fuera del territorio de la chica para que aquella pueda disfrutar de dicho territorio en paz, ya que es de índole modesta y no requiere para su felicidad de ninguna araña-inquieta perla. El objetivo también es transportar a la chica fuera del alcance de la araña, quien es perfectamente susceptible de disfrutar su territorio incluyendo a una chica.

   Los objetivos no son conseguidos, en parte porque el elemento transparente necesario strawberries-1464867__180para la estructura bivalvolar no se obtiene (usuarios potenciales de esos instrumentos se oponen enérgicamente a las intenciones ecologistas de la chica) y un elemento opaco no tranquiliza del todo a la chica, a quien no le gusta bañarse en el río porque no puede ver a los pececitos. La parte más importante en la no consecución de los objetivos de la chica se la lleva la aparición de la tercera impresión.

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Las incomparables milanesas de lentejas

meatballs-lentils-706334__180   Para la cena del jueves por la noche, a compartir con tu amiga Evangelina del Reiki luego de una buena sesión de tal, la cual necesitás con urgencia, es buena idea, dado su vegetarianismo ovo-lacto, compartir con ella unas milanesas de lentejas. Las mismas son un proyecto largamente pensado, aquí en la Cocina Experimental de Nadie Avatar.

   Acerca de cómo efectuar las mismas sólo tenés una ligera idea, más unos cuantos libros de cocina de lo más tradicional, por lo cual para hacer estas milanesas tendrás que investigar concienzudamente en Internet, en donde encontrás dietas adaptadas a las más disímiles idiosincracias, además de deliciosas.

   Encontraste dos recetas que te gustaron: una en el sitio de Cocineros Argentinos, que no te conforma del todo porque no tiene huevos, y en tu opinión es imprescindible un ligue de alguna clase, y otra, que es la que finalmente usaste (más o menos), de un lugar que se llama iMujer (te pongo el enlace abajo; creo que es de una señora de Montevideo que se llama Florencia). Así que bueno.

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