Galletitas integrales Neumonía

gourmet-cookies-1041327__180   El día de la fecha, para paliar el disgusto que te causa la neumonía de Rodrigo y conjurarlo con actividad, podés hacer estas increíbles galletitas de harina integral, de deslucido aspecto, pero tan sabrosas que después de comer sólo una, vas a caer en una desagradable adicción.

   En primer lugar, agarrá la ensaladera celeste y volcá dentro dos tazas de harina integral mezclada con harina común. Las podés hacer con harina integral legítima si te place, pero ahí andá a saber las cantidades. La que estás usando es una barata que la comprás por paquete en el super y es riquísima.

   Después, ponés en la ensaladera una taza de azúcar, medida con la misma taza, esa que dice “El mejor amigo”. A continuación, hacé que tu sobrino tome un tenedor y comience a mezclar ambos ingredientes mientras vos partís dos huevos y ponés en la ensaladera sólo las yemas. Después, en la cacerolita blanca enlozada, ya que no encontraste el jarrito de acero inoxidable, ponés a derretir un cubito de manteca, proporción a gusto; la idea es meramente aportar humedad y materia grasa, que si no con harina integral lo que hagas te queda duro como una piedra. Le decís a tu sobrino que mezcle con suavidad, que no bata que no es una torta, pero bueno, está entusiasmado y quiere ayudar. smoothie-cup-729857__180

honey-1072057__180   A continuación agarrás la jarra de la miel y llenás la cuchara sopera más grande, para juntar una medida bien cojuda. Es sabido que la miel aporta humedad a las preparaciones; además, no te das una idea de qué bien resalta el sabor la combinación con la harina integral. También volcás en la mezcla media taza de agua. La misma taza, la que dice “El mejor amigo”. Le decís a tu sobrino que mezcle todo muy bien, hasta hacer una pasta como la que quedaría para una torta, excepto que ésto no será una torta. Tu otro sobrino te dice que le pongas más harina, pero debe entender que si le ponés más harina, siendo integral va a quedar como para ir a la cancha y tirársela al referí. Agarrás la asadera negra pequeña, la enmantecás y enharinás, y vas volcando la mezcla con una cuchara, aplastándola prolijamente para que vaya quedando parejita; mirá que a medida que la harina se va hidratando, endurece y no se va a distribuir pareja. Después la mandás a horno moderado veinte minutos, que antes de veinte minutos nada se cocina.

   Como la mezcla es tan líquida, la única forma de hacer las galletitas es de esta forma, con la mezcla toda entera en la asadera, y después desmoldar lo que vendría a ser como un pionono medio duro y cortarlo en cuadraditos. Va a parecer que está crudo, pero no, es como los brownies, o los chipás, que tienen ese aspecto pero están bien cocidos. No tienen un aspecto muy lucido; el color no es atractivo, medio moreno y no dorado, así que para mejorar espolvoreales encima azúcar impalpable o cacao en polvo. Nada más, porque cualquier otra cosa disfrazaría su delicioso sabor.

   Y sí, dejá que tus sobrinos limpien la ensaladera con el dedo; vos lavate las manos, no seas chancha, si encima estás a dieta.

(Imágenes de Pixabay)

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2 pensamientos en “Galletitas integrales Neumonía

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