Estudios científicos para detectar el “embole espacial”. Esa pobre gente de la Estación…

espacio

Scott Kelly haciendo quién sabe qué en la compu, mientras calcula cuánto le falta para poder venirse a la Tierra a comerse una hamburguesa de verdad, con fritas, ¡SIN LECHUGA!

   La raza humana no está hecha para vivir en un lugar que no sea su planeta. Los astronautas que han pasado largas temporadas en la Estación Espacial Internacional han descrito en repetidas ocasiones la fatiga mental y la dificultad para concentrarse que con frecuencia les afectan, e incluso han bautizado el fenómeno: lo llaman “la niebla del espacio” (o como le digo yo, “el embole espacial”).

   Es un problema grave ahí arriba, donde se necesita una atención máxima para completar tareas de precisión en condiciones difíciles (como por ejemplo, cuando se cortan las uñas de los pies al lado de la salida de ventilación). Por eso, la NASA ha apoyado el desarrollo de una herramienta que evalúe el estado mental de los astronautas y su capacidad para hacer lo que deben. El resultado de este trabajo se llama “Cognition”, y consiste en diez tests por ordenador que miden cómo afectan a la capacidad cognitiva de los tripulantes los cambios físicos propios de los vuelos espaciales (no veo por qué tienen que ser todos por ordenador; los astronautas hacen trabajos de mucha precisión, con ponerlos a ver si pueden hacer una bolita de moco es más que suficiente).

   Desarrollar estas pruebas le ha llevado cuatro años de trabajo a su principal creador, Mathias Basner, profesor asociado de la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania (éste debe tener más embole que Scott Kelly). Basner ha elaborado un test que se completa en solo 20 minutos y evalúa diversas funciones cerebrales que dan una imagen certera de la salud y capacidad del sujeto estudiado: la memoria, la estabilidad de la atención, la velocidad de respuesta motora, la orientación espacial –algo crucial en condiciones de microgravedad–, las emociones.

   Los astronautas, aunque muy preparados, afrontan condiciones duras: interrupciones del sueño y los ritmos de vida, trabajos complicados y muy exigentes física y mentalmente, altos niveles de radiación, microgravedad, dióxido de carbono (me lo imagino; con todos esos problemas que tienen para ir al baño, no van a ir cada vez que se tienen que tirar un pedo; ah, no, perdón, creo que ése era el metano… igual, tampoco puede ser bueno)… y los males psíquicos derivados del aislamiento, el confinamiento y el agobio de estar fuera de casa (o sea, el embole).

Hipótesis: El test consta de diez preguntas simples que se pueden contestar por multiple choice, y después les dejan a los astronautas quince minutos para putear por escrito a todos los encargados de la misión y sus madres, hasta llegar hasta el Australopiteco. Les alcance o no, que después puede degenerar en esquizofrenia paranoide. Si no pueden parar, los mandan de vuelta.

   Esta prueba no sirve sólo para quienes abandonan la Tierra o se preparan para hacerlo. Ha sido diseñada para cualquier persona muy entrenada que se enfrente a tareas de alta exigencia. En palabras de Basner, “se puede realizar a cirujanos y pilotos que sufren problemas de fatiga. Lo hemos probado en científicos que trabajan en la Antártida, un entorno que presenta semejanzas con el espacio” (menos, cabe esperarse, en lo que refiere a las facilidades para la higiene personal y el espacio para tirarse pedos. Y la gravedad, claro). Además, la dificultad del test puede ajustarse para usarlo en otros ámbitos: por ejemplo, en la distinción de los cambios cerebrales propios de la edad de los que denotan demencia u otras enfermedades.

   ¿Me mandará Basner una copia de este test para que haga? (Yo no puedo parar cuando llevo puteando quince minutos. No soy cirujana ni piloto.)

   Esta excelente nota, traducida por Francisco Jódar, prolija y sin mis sabias reflexiones, completita completita en este enlace de acá (mirá qué linda la Muy Interesante):

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4 pensamientos en “Estudios científicos para detectar el “embole espacial”. Esa pobre gente de la Estación…

  1. Dr. Zaius

    Como si no estuvieran lo suficientemente aburridos, encima tienen que completar un test.
    Según estudios, un ser humano emite gases intestinales a un promedio de catorce por día. Debe ser todo un tema estando encerrados en una cápsula: se debe enrarecer la atmósfera.

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