Ahora estoy sentada frente a la ventana, viendo pasar a las maripositas

imagesY no, la verdad es que no tenía ni idea de escribir sobre esto pero pasó una mariposita (una mariposita anaranjada con nervaduras negras) y dije oh qué bonito, y después pasó otra mariposita y dije oh qué más bonito, y entonces pasó otra más y dije pero esto es definitivamente bonito, y después empezaron a pasar más y más una a continuación de otra, nunca un torrente de maripositas sino una canilla rota que gotea maripositas, y yo estaba muy contenta de ver tantas cosas bonitas. Como un cuadro, pero que se mueve, de izquierda a derecha. ¿Qué hacen esas maripositas? ¿Adónde van; por qué me dejan atrás, por qué siguen de largo como si yo no existiera? Podéis ver que yo no os hago objeto de la misma indiferencia, aunque a vosotras no os importe. ¿Acaso no tenéis tiempo para mí? Yo podría obsequiaros un poco, o todo el que queráis; tengo tanto que ya no sé qué hacer con él. Me parece que he visto una linda mariposita. Quiero a esa mariposita y la quiero ahora; quiero de inmediato a todas las lindas maripositas. Pero para eso hay que esperar a que todas las maripositas dejen de pasar definitivamente.


Eso es difícil. De vez en cuando (y aún cuando parezca que ya el cardumen de maripositas fue a surcar otros mares de tiempo, otros pozos de calma) pasa una mariposita rezagada. Y otra. Y otra. Y otra. Y oh, una mariposita que cruza la ventana de derecha a izquierda; ésa se perdió o está paseando o tomó un rodeo. Meditando, se me escapan algunas maripositas. Hasta que sólo queda un pájaro posado en la antena del televisor frente a mi ventana, pero los pájaros no me interesan a menos que sean colibríes.

images   Los colibríes se parecen a las maripositas en que son hermosos y coloridos y el movimiento lo es todo para ellos (eso y los instantes de menos de un segundo), y yo tendré la oportunidad de verlos sólo una vez, siendo el resto del tiempo sólo espera, espera. Los otros pájaros (los gorriones, por ejemplo) son como una lluvia gris y serena que nunca se detiene.

   Como un llanto silencioso y sin espera de nada.

Esta entrada ha aparecido en Twitter hoy: https://twitter.com/EscritoresHisp/status/673294660559859712

Felicitaciones a mí, ¡para cuándo el e-book!

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