Fahrenheit 451

   Éste es uno de los primeros libros de ciencia ficción que leí, y creo yo que uno de los más famosos. El gran Ray Bradbury. ¿Conocés la historia?images Te digo cortito. Nada que te resulte inesperado, tratándose de un libro de ciencia ficción.

   Un mundo futuro; adelantos tecnológicos incomparables (para ellos, como en el caso de Un mundo feliz; burdamente bosquejados, para nosotros). Decaimiento de lo que sea interioridad y reflexión en el individuo.

   En este libro, al contrario de otros, en donde se dibuja el contexto muy bien, es más notoria la alienación del individuo. Está permanentemente enfocado en las historias personales; el contexto no tiene tanto protagonismo; sólo se dibuja lo fundamental para la historia. Pero hay retratos perfectos de todos los personajes, de sus sentimientos y de su espíritu. Y reflexionan; cómo reflexionan estos personajes. Hablan, explican, monologan… De una manera trágica y patética, sin peroratas, sin aburrir, asisten al desmoronamiento de su mundo y te lo relatan. Con sus acciones o directamente con sus palabras, cada uno. Es un libro menos frío que Un mundo feliz por esas visiones de interioridad, y no sólo porque se trata de una sociedad en la cual los libros deben ser quemados por brigadas especiales de agentes de la ley…

   Sí; en este Mundo feliz en particular, hay bomberos incendiarios, que queman los libros motivos de inquietud, porque llevan al individuo a hacer preguntas y, ya lo sabemos a través de innumerables libros de ciencia ficción, “el pensar esteriliza”. Es más, también aquí la individualidad es algo severamente desaconsejado, pues si “todo el mundo pertenece a todo el mundo”, como nos dicen en Un mundo feliz, la frustración desaparece, las dudas desaparecen, no hay nada que averiguar, no hay cabos sueltos. Todo el mundo se une en el barro indiferenciado y maleable de lo que se ha etiquetado como “felicidad”. Así que tener libros… es contra la ley. images

   Al contrario de Un mundo feliz, en Fahrenheit se “procesa” al diferente no por el ostracismo y la ridiculización, sino por la franca y concreta eliminación física, y lo mismo sucede con la sociedad, quien en este caso no resulta vencedora. En este libro los seres no se van desvaneciendo en una sociedad que les roba de a poco todos sus matices; se los elimina como parte de un proceso, y acaban desapareciendo junto con ella.

   El libro entreteje varios de estos procesos. El proceso de esclarecimiento del bombero Montag, que termina entre los escritores y catedráticos fugitivos, el que lleva a la pérdida de Clarisse, la joven que no quería ir a toda velocidad junto con sus coetáneos, el de la esposa de Montag, que vive aislada en el mundo de televisión de sus paredes parlantes, el del Jefe de bomberos, desamparado en el vacío en el que lo deja su propio esclarecimiento…

   Es en general el proceso por el que todos los ciudadanos han dejado de serlo. Efectivamente, todos están separados de la realidad porque no les interesa, ocupados como están en seguir los realities que les transmite la televisión… Tan alienados que no les preocupa que en algunos de ellos realmente perezca gente; incluso felices si esos que desaparecen son los que atentan contra esta forma de vida, que para ellos es mucho más concreta y real que la humana. Más concreta que el ruido de los aviones sobre sus cabezas, que no oyen, que no interpretan.

   Las metáforas de este libro son brutales. Hoy parecemos no necesitar estas metáforas imagespues, cada vez más, se están volviendo redundantes porque lo vertiginoso de las experiencias colectivas, sensoriales, espectaculares, parece estar arrastrando a los libros y formando con ellos remansos, islas que son cada vez menos visitadas.

   Pero de todas formas, tenés que leer este libro. Es como recorrer pasillos húmedos, oscuros, fríos y silenciosos, en donde suenan palabras amortiguadas, suaves, que te cuentan una historia que no querrías escuchar, pero tan suavemente que no podés resistirte. Yo amo mucho este libro. Hay otros más perfectos en su escritura, y más avasalladores, espectaculares, en las experiencias que relatan, pero aquí las reflexiones filosóficas aparecen escuetas y claras en su dolor, y te envuelven en un patetismo calmado, que resulta demoledor en cada incidente que se cuenta.

   Te hará recordar muchos espectáculos y películas que podés ver hoy en día, y te hará preguntarte cómo un libro escrito en 1953 puede reflejar tanta clarividencia, y que, siendo de lectura tan habitual, no hayamos podido hacer nada para conjurar sus conclusiones fundamentales.

   No puedo creer que la única película que se ha hecho de este libro es la de 1966 (François Truffaut). No la he visto, pero la veré.

   Antes de que el material en donde se filma este tipo de películas también se inflame y arda.

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2 pensamientos en “Fahrenheit 451

  1. Dr. Zaius

    Yo vi la película pero no leí el libro, ja! Debo confesar que Bradbury es demasiado poético para mi gusto… soy más del tipo asimoviano o clarkiano. De todas maneras, me ha ha agradado mucho que comentes sobre literatura, especialmente de sci-fi.

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