La Estación Espacial Internacional: Scott Kelly arma las valijas

Como faltan muy poquitos días para que Scott Kelly vuelva a la Tierra para agraciarnos con su presencia, han empezado a cundir en Tweeter noticias sin fin acerca de su importante misión, y bueno, ya que está, de él mismo. Los he leído atentamente, y a fin de prolongar mi homenaje a tan ilustre y sufrido personaje, seleccioné tres que, como cada vez que me iluminan sobre algún aspecto específico de sus alambicadas tareas, me han movido a honda reflexión.

   El primero es sobre el fin de la misión de Scott en primer lugar. Un primer pensamiento es alegre, porque refiere al equipaje de Scott Kelly. Es un momento emocionante, ¿verdad? Días después de cumplir cincuenta y un años (sí, nos tenemos que enterar así, de casualidad), Scott hace como los presidiarios, y arma un paquete con las cuatro pavadas que le dejaron llevar desde la Tierra. Sí, un paquete. ¿Viste cómo en los aeropuertos tenés un límite de peso para el equipaje? Bueno, a Scott le dejaron llevar objetos personales hasta un límite de UN KILO Y MEDIO.

   No me puedo imaginar qué habrá llevado Scott, además de lo que le dio la NASA. Ellos le habrán facilitado por ejemplo una maquinita de afeitar, porque es más fácil enjabonarse la cara con una espuma a la que se le peguen los pelitos, que dejarlos flotando por ahí, ¿no? Scott, por su parte, se habrá llevado fotos de familiares, que seguramente pegó por ahí con cinta adhesiva. Los presos también tienen fotos de la familia, ¿verdad? Además, la NASA le habrá dado a Scott un cepillo de dientes para empezar, como con la maquinita, para mandarle más después. No serán tan chimangos de dejar que se las arregle todo un año con el mismo cepillo y la misma maquinita de afeitar, ¿no es cierto?

   El resto de las pertenencias personales no me las puedo imaginar. No sé qué me habría llevado yo. Unos cuantos DVD con libros, música y películas como la gente, me imagino. ¿Scott habrá hecho eso? ¿Se habrá ido disimuladamente para el fondo cuando pasaron The martian en la Estación, para ver Rapunzel, por ejemplo? 

   Pero no importa lo exiguo del equipaje que Scott Kelly tendrá que guardar antes de venirse para la Tierra, porque aunque sólo le tome cinco minutos, igual tiene mucho que hacer. Tiene que revisar que su traje de presión esté en condiciones, probárselo, ver qué pasa con los paracaídas de la cápsula Soyuz, destinados a atenuar su aterrizaje… No es poco trabajo, que si se llega a zafar uno solo de esos tornillos, Scott Kelly sí que va a ser Historia.

   Antes de leer el artículo de la CNN yo no había pensado en eso; ¿para qué hacen que los muchachos vuelvan en una cápsula de mierda, que es algo tan peligroso, si los pueden traer en un trasbordador o algo por el estilo? Me falta investigar mejor esa cuestión; a lo mejor es siempre así, pero fijate que en el artículo hacen notar que los científicos quieren ver cómo quedan los astronautas después del aterrizaje. Dicen “un aterrizaje en Marte es muy diferente a un aterrizaje en la Tierra. En comparación, una caída en Marte es como si se tirara una piedra”. Claro; supongo que la falta de atmósfera hace que las naves se den con todo contra el suelo. Tal vez Scott Kelly estará pensando en eso las tres horas y media que dura el viaje de la Soyuz hasta la Tierra. ¿Le importará una mierda que el golpe no sea tan fuerte como en Marte?

   Y antes de venirse, Scott todavía tiene tareas que hacer. Fijate que esta misión era para registrar, con una tecnología como no se tuvo nunca en la historia de la Humanidad, los efectos de este tipo de viajes en el cuerpo humano, a ver si se aguanta algo como la misión a Marte. Ni sé para qué mierda, porque no es la primera vez que un tipo pasa tanto tiempo en el espacio y ya sabemos que sí, que se la aguanta, pero bueno, cuando se trata de justificar el presupuesto y hacer publicidad…

   En fin, que igual que hizo antes de irse, Scott tiene que guardar muestras de su sangre, saliva, pichí, caca, y cualquier fluido que sea capaz de producir, para que lo analicen en la Tierra a ver qué pasó. Y fijate que también se tiene que traer la basura, como ya hablamos alguna vez. Si Scott tenía entre sus cosas personales algo que ocultó cuidadosamente al salir de la Tierra, éste es su momento. La atmósfera se encargará de ello apenas Scott asome de nuevo su nariz por estos parajes, como ya vimos, y una porción de importante y llamativa información acerca de lo que puede ocupar la mente de un hombre durante un año completo en el espacio, se perderá por completo. Culpa de los científicos de la NASA, por no ocuparse adecuadamente del elemento humano durante esta misión; algo en lo que ya he insistido. En algún momento, esto les va a explotar en la cara a los científicos; yo que te lo digo. “Siento que he estado aquí toda la vida”, dice Scott en su entrevista a la CNN. Seguro que sí, pobrecito.

   Además, apenas llegue lo van a comparar con Mark. Fijate vos; aterriza, y de repente se encuentra toda la gravedad de golpe. Le duele el cogote, a lo mejor no ve bien, se marea, y le dan, no el chorigol con papas fritas que se ha ganado con toda justicia, sino una frutita de mierda como para que vuelva a agarrarle la onda a la comida de a poco. Le miden todo lo que se le puede medir a un cristiano, le hacen toda una serie de tests, ejercicios de adaptación, y recién después los médicos lo sueltan y le dan una patada en el culo para que se vaya a Houston, en donde, antes de que pueda rozar la mejilla contra la verruga con pelo de la tía Mildred, lo van a recibir más científicos para medirle más cosas y hacerle hacer más tests, y después compararlo con el apuesto de Mark,  que se ha pasado todo este tiempo en su reposera, tomando piña colada, total, su esfuerzo por la misión consistía sencillamente… en estar aquí. NO, SEÑORES, ESTO NO PUEDE TERMINAR BIEN PARA SCOTT KELLY.

   Y cuidado que el asunto no para ahí. Yo no ando muy fuerte en ruso, y como todos los datos que he conocido sobre la Estación Espacial provienen de las desventuras de los norteamericanos de la misión, no sé qué estarán pensando los soviéticos. Porque enterate, si no lo sabías, que Scott Kelly no fue el único que pasó un año allá. Mikhail Kornienko y Sergei Volkov lo han acompañado en su ordalía, y seguramente se habrán puteado a menudo, lo cual no te van a contar los científicos de la NASA. Quiero decir, porque los rusos, que son más sufridos y menos cerrados de mente que los norteamericanos, a lo mejor sí pudieron disfrutar de complacencias de las que Scott Kelly no tuvo la menor noticia. Es sabido, por ejemplo, que los rusos no eran para nada reacios a la confraternización de las tripulaciones mixtas, en anteriores misiones en el espacio, y que cuando la ya difunta Estación Espacial Mir, se enfocaron mucho más en los aspectos psicológicos de la cuestión, cagándose de la risa los de Houston al principio, y guardando avergonzado silencio después, cuando uno de sus propios astronautas volvió de una misión similar a la de Scott Kelly puteando que daba gusto.

   En serio, que me voy a poner a buscar, ahora que me entero acerca de Kornienko y Volkov, acerca de todas sus percepciones sobre su propio año en el espacio, y cualquier andanza relacionada. ¿Volverán más sonrientes que Scott Kelly, después de cultivar papas en la Estación para obtener vodka espacial, y experimentar largos meses con algunas herramientas y un set de costura, a fin de dotar el brazo robótico de la Estación con un largo guante de terciopelo rojo? ¿Se traerán de vuelta, en lugar de esconderlos entre la basura espacial, los afiches de dudoso gusto y escaso valor científico, los cuales sin duda habrían colgado frente a sus aparatos de ejercicios espaciales? REALMENTE, SEÑORES DE LA NASA, QUE PARECE QUE ESTUVIERAN TRATANDO DE CONVERTIR A SCOTT KELLY EN NORMAN BATES. O EN HANNIBAL LECTER…

   Y otra cosa que tengo que investigar, antes de dejarte rumiar mis sabias reflexiones, que sin duda compartirás, son las impresiones de los hombres que anteriormente han pasado tanto tiempo en el espacio, sin tanto mimo a sus espaldas, zafando por los pelos de incendios, problemas de próstata, y efectos de la microgravedad en los que nadie se puso a pensar antes de mandarlos, sin hermano gemelo con el que comparar los desastres de pasarse un año dando vueltas allá arriba, sin tests para medir el embole espacial… Yo sabía sobre la existencia de la Estación Espacial Mir, pero hasta que vi el tweet de InfoClouder difundiendo el valiosísimo artículo de Daniel Marín (Eureka blog), no la había recordado para nada. Qué mal de mi parte.

   Leyendo ese artículo, recordé de inmediato la película Gagarin, en donde queda patente que al pobre lo mandaron porque lo mandaron, y si bajaba de vuelta, qué bueno… Y vi cuántos héroes ha tenido la ciencia, que no todo son ratones de laboratorio en la vida. En fin, que esos primeros años de la Mir, me conmovieron. El pensamiento de esos astronautas me conmovió. ¿Qué habrá sido de sus experimentos? ¿Qué llevaron en sus bolsitas de la comida? ¿Cuántas entrevistas dieron a la CNN?

   ¿CUÁNTOS ASTRONAUTAS HAY ACTUALMENTE PUTEANDO A LA INVESTIGACIÓN ESPACIAL EN GENERAL Y A LAS ESTACIONES ESPACIALES EN PARTICULAR, Y EN CUÁNTOS IDIOMAS?

   Como sea, buena suerte a todos, muchachos; que tengan un feliz aterrizaje y una gran vida, y que jamás de los jamases se vuelvan a ver en un brete como éste.

   ¡FELICIDADES SCOTT KELLY! ¡SEAN TODOS BIENVENIDOS!

   Para Scott, Mikhail y Sergei, esta hermosa canción (gracias al Gran Rulemán por ayudar a encontrarla): 

La entrevista de Scott Kelly con la CNN:

Más cosas sobre la colaboración internacional, otros astronautas que pasaron un año en el espacio y otros detalles:

El artículo de Daniel Marín en su blog Eureka, sobre la Estación Espacial Mir:

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10 pensamientos en “La Estación Espacial Internacional: Scott Kelly arma las valijas

  1. Dr. Zaius

    ¡Volvió el pelado! Demostró que la gravedad cero no cura la calvicie.
    Esto me recuerda a un grupo de gallegos que volvieron del espacio y no querían salir de su nave porque le tenían miedo a Güel… había un cartel que decía: “Well-come gallegos”.
    😀

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  2. El Gran Rulemán

    En esos “dos” no estaba incluido yo, me refería a Ud y al Dr-Conejillo-de-Indias- de-los-experimentos-gastronómicos-de-Don- Nadie- Zaïus.

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