La coqueta ensalada de arroz con vegetales

rice-1239297__180   En la noche, ya que has decidido pasar las horas de la oscuridad en casa del Dr. Zaïus, no sería mala idea que llevaras esta deliciosa ensalada, que constituye una guarnición perfecta para las novedosas milanesas de soja que el Dr. Zaïus ha decidido testear.

   Con este objetivo, luego de asegurarte de las formas de vida vegetal que halagan el paladar del Dr. Zaïus, deberías en primer lugar dirigirte al Super. Como es de público conocimiento, sin verduras es imposible configurar ensalada de verduras alguna. Además, necesitás leche, porque le vas a poner salsa blanca a la ensalada, y arroz integral, que también le vas a poner. El arroz integral le queda bien casi a todo, especialmente a las verduras en trocitos, crudas o cocidas, y a las milanesas de soja, ni te cuento.

   En primer lugar, te dedicás a dar unas vueltas alrededor de los repositores de leche, porque cuando llegaste al Super no había de la que te gusta y para nada vas a alentar la codicia de los supermercadistas, llevándote una que cuesta cinco pesos más. Cuando se va la chica con el montacargas, salís de atrás de la góndola de las gaseosas, abarajás del cajón de arriba un sachet que todavía está de lo más húmedo y fresquito, y lo metés dentro de tu canastito huyendo rápidamente al sector de verdulería, tomando caminos alternativos. Una vez allí, buscás un paquete de zanahorias, berenjenas, cebollas, un camotito, medio repollo blanco y de ser posible un coliflor, pero hoy no tenían. Imposible saber qué estará pasando con el coliflor últimamente.

grains-651404__180   A continuación, andá para la góndola de las cosas empaquetadas y buscá un paquete del arroz integral que te gusta; harina para la salsa blanca no, porque te queda cerca de medio paquete y solamente vas a necesitar una o dos cucharadas soperas. Tampoco vas a comprar manteca, porque para que engorde menos, vos hacés la salsa blanca con aceite. Cuando estés en la línea de cajas, buscá un sobrecito de nuez moscada molida, para la salsa blanca, pero hoy te olvidaste.

   En casa, procedés de inmediato a retirar todas las cosas de sus respectivas bolsas y disponés todo lo que tenga cáscaras en la pileta, para lavarlo. Sí, el camote y la berenjena también aunque les vayas a retirar las cáscaras. Qué pereza la de la gente… Pelá una berenjena mediana, el camotito, dos zanahorias, la mitad del repollo que trajiste y una cebolla grandota, pero sólo una, ya que el Dr. Zaïus se siente atemorizado por las cebollas en razón de su potencial explosivo. Cortá todo en cubitos y atención, que no vas a cocer todo de la misma manera.

   Como son tan tiernos, vas a cocinar a la italiana la cebolla, la berenjena y el repollo, con una cucharadita de sal de tamaño té, o incluso un poquitín mesteam-1269716__180nos.

Como tienen un punto de cocción mayor, vas a hacer al vapor el camote y la zanahoria, porque si hicieras todo a la italiana, posiblemente lo otro se queme.

Esto te va a llevar unos veinte minutos; cuando esté listo retíralo del fuego y lo dejás esperar, para que se vaya enfriando, porque esta es una ensalada que se sirve tibia o fría. Poné a hervir el arroz integral con una cucharada gorda de sal gruesa, y dale media hora. Colalo, y déjalo en el colador para que se enfríe también, que todavía tenés que hacer la salsa blanca.

   Poné en la jarrita de acero inoxidable dos o tres cucharadas soperas de aceite y calentalas; echá adentro una cucharada de harina muy gorda, en forma de lluvia, y mezclala con una cuchara de madera rápidamente a fuego muy bajo. La harina tiene que cambiar de consistencia, espesando y poniéndose blanca, y al llegar a este punto es que tenés que retirarla del fuego para volcarle un vaso de leche. Comenzá a revolver para disolver los grumos, y después de un ratito volvé al fuego para seguir revolviendo y que termine de espesar. Asegurate de deshacer todos los grumos posibles, y fíjate si tenés un colador para poder colarla cuando la terminés.

   Y esto es todo. Elegí una ensaladera grandhakka-cuisine-651534__180e y paqueta, volcá dentro el arroz, las verduras al vapor, las verduras salteadas y la salsa blanca, revolvé bien pero despacio, para no desarmar los vegetales, y a ver si tenés esos utensilios para ensalada de madera, que quedan tan lindos para presentar. Servila ahí nomás, o dale un golpecito de horno si te gusta caliente, y después me contás.

   Con esta ensalada podés acompañar cualquier cosa; incluso queda bien ponerle una latita de atún o el pollo que te sobró del asado, y está ese arroz yamaní, que es riquísimo. Al Dr. Zaïus le gusta el arroz particularmente.

 

(Las fotos son de Pixabay; el resultado final se parece más o menos a lo de la foto del principio, ¿viste?)

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12 pensamientos en “La coqueta ensalada de arroz con vegetales

  1. El Gran Rulemán

    Debe ser rica, aunque yo no me arriesgaría a probar algo que Ud, cocine ni tampoco compartiría mi mesa con el Dr. Escapado -del -planeta- de- los -simios- del -tercer -mundo-subdesarrollado-de-cabotaje-.

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    1. Nadie Avatar Autor de la entrada

      Entonces mire bien adónde pone las pezuñas, y déjese de andar ofendiendo a los otros seguidores, pelandrún. ¿O es que anda buscando pelea? Me parece que acá va a haber rosca. Mmmm.

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