Las graciosas melitzanes a la pizza

eggplant-920269__180   En esta noche de jueves, desapacible por lo helado de las repentinas temperaturas del invierno, vas a hacer unas deliciosas melitzanes a la pizza. Melitzanes, le ilustrás al amable y hambriento lector, son berenjenas. Lo que vas a hacer ahora te recuerda a Hariklia, que te mencionó en Twitter las melitzanes papoutsakia (disculpate con Hariklia por si acaso lo estás escribiendo mal), pero no son exactamente las melitzanes papoutsakia. Dichas melitzanes se cocinan al horno con carne picada y salsa blanca por encima, para que gratinen. Vos vas a hacer algo más sencillo, liviano e igualmente sabroso. Fijate que es “a la pizza”, lo cual no requiere explicación y da cuenta por sí solo de la deliciosidad del plato, ya que forma parte del saber universal que TODO es delicioso a la pizza, hasta la caca de perro, probablemente.

   Vas a comenzar haciendo la salsa, que es una preparación que también llevan las papoutsakia. Agarrá de la heladera dos de las grandes cebollas que compraste en el Super cerca de la casa de tu mamá, y las dos pequeñas que quedaron, procedentes de la verdulería nueva de la esquina. A continuación, las pelás, las lavás, y la cortás en los cubitos onions-1228368__180más pequeños que puedas. Vas a rehogarla en la olla de acero inoxidable de triple fondo con una cucharada tamaño té de sal, y luego le añadís la cajita de puré de tomates que compraste en el Super de la otra cuadra, y una medida más de agua calculada con la misma cajita. Le ponés más especias si te acordaste de comprarlas, pero hoy no te acordaste. Y dejás que la salsa se cocine, con la olla tapada, alrededor de cuarenta y cinco minutos, para que reduzca y espese bien.

eggplant-356165__180   Mientras la salsa se ocupa de eso, vos pelá las berenjenas y cortalas en rebanadas de grosor medio. Aceitá la plancha que te regaló la tía Ñata cuando te viniste a vivir al departamento, y cociná las melitzanes diez minutos de un lado y diez del otro, cubriéndolas con la tapa de la olla verde para que las cocine su propio vapor, junto con el calor de la plancha. El Gran Rulemán te dijo que hicieras eso.

   Y eso es casi todo. Una vez que la salsa y las melitzanes estén bien cocidas, vas a sacar de abajo de la mesada la legumbrera de acero inoxidable y vas a poner en el fondo unas cucharadas de salsa. Por encima, las melitzanes en rodajas. Después, cubrís con más salsa, y si hiciste muchas melitzanes podés poner otra capa más. Por encima de la última capa de salsa y melitzanes, disponé unas rodajas finas de queso port salut, de ese rico que te gusta y que tenían en el Super de pura casualidad. Si te quedaron varias capas de melitzanes, podés poner también un poco de queso en el medio; no te va a llevar la policía.

   A continuación, poné la legumbrera en el horno a fuego máximo por diez minutos, para que el queso se derrita espectacularmente por encima de las melitzanes, y si se gratina mejor. Vos tratá de que la salsa te quede lo más espesita posible, y como cocinás tan livianito, junto con el queso formará una combinación irresistible. Tan irresistible, que te prometés que la próxima vez vas a comprar carne picada, y vas a hacer unas melitzanes papoutsakia como Dios manda.

cow-970320__180

   Esto no puede quedar así.

(Imágenes de Pixabay)

Anuncios

2 pensamientos en “Las graciosas melitzanes a la pizza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s