The linguini incident

images   Estaba pensando en qué escribir, porque si no lo hago en mucho tiempo me agarra síndrome de abstinencia, y oh qué recuerdo? Pues nada más ni nada menos que esta formidable película, que tiene como cien mil años, pero que ninguna otra comedia ha conseguido empardarme hasta el día de hoy (se me ocurren algunas excepciones, que casi no tengo inconvenientes en ir descartando rápidamente).

   Es de 1991 y está dirigida por Richard Shepard, que no sé quién es, pero al que no dudo en calificar como maestro.

   Lo que sí sé, y tampoco dudo, es que esta comedia es delirante e ingeniosa como a mí me gustan. Le doy nueve puntos, y eso por haber visto Men and chicken. Pero esta película, te lo prometo, tiene clase.

   Está Vivian, que trata de abrirse paso en su camino a la fama diseñando ropa interior; está su mejor amiga, Lucy, que ama a Houdini y pretende ser escapista como él, está Monte, que es inglés y trabaja con Lucy en el restaurante Dalí, como residente ilegal… Y todos ellos tienen muchos, muchos planes. Vivian quiere ser rica y famosa. Lucy quiere comprar el anillo de compromiso de Houdini, además de, obviamente, ser una artista tan grande como él; Monte quiere su tarjeta verde… Y entonces surge la idea del robo al restaurante Dalí; algo con el potencial para cumplir los sueños de todos. Pero no te quedes con este esquema, que parece bastante cliché. Te prometo que es sólo el principio.

images Los personajes, de interpretaciones perfectas en cada detalle, están encarnados por un reparto espectacular que integra a David Bowie, que en paz descanse, rebosante de aire de mundo a la vez que con una contundente aura de oportunista, Rosanna Arquette, la ingenua y torpe enamorada de Houdini, y una muy joven Marlee Matlin como la cajera del restaurante Dalí, por nombrar sólo a los conocidos. Son personajes bizarros en abierta consonancia con la película, el argumento y los ambientes en los que se desarrolla: como los pequeños y humildes departamentitos donde viven las chicas, y donde tienen lugar los hilarantes acontecimientos que terminan entrelazando la vida de los tres jóvenes, y sobre todo el restaurante Dalí.

   A cierto tiempo de haber visto por última vez esta magnífica película, son varias las cosas que no recuerdo con exactitud, pero no puedo olvidarme del restaurante Dalí. El cual le hace honor a su nombre en cada aspecto: la decoración, el menú, los empleados, los clientes… el momento final de la película es memorable, y yo creo que no podría haber sucedido en ningún otro lugar. Es más; al ver la película, parece que fuera el restaurante el que va atrayendo la historia y enrulándola, retorciéndola, hasta lograr producir el delirante e irresistible desenlace. El restaurante Dalí tiene tal estética, que yo no sé qué podría hacérmelo olvidar… al igual que el incidente lingüini, que termina dando nombre a la película.

   Porque ése era el título de la película, ¿verdad? “¿Y con qué tendrá que ver?”, estarás preguntándote. Y no, aquí no puedo ayudarte como con Men and chicken. No hay nada que imaginar. Nada que relacionar. Es verdaderamente… surrealista. Tendrás que ver la película y llegar justito, justito hasta el final, como Dios manda.

   Te prometo que no te arrepentirás.

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2 pensamientos en “The linguini incident

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