Las inesperadas galletitas de mandarina

biscuit-1165865__180   El día lunes, o sea ayer, dado que estabas una vez más frecuentando el hogar de tus sobrinos, y puesto que en la estación invernal sus árboles de limones y mandarinas dan un fruto que no se puede creer, te decidiste a intentar, una vez más, las galletitas de mandarina.

   En general todo tipo de galletitas te gustan, por ese asunto de que las tortas y las tartas se desmigan o hay que comerlas con tenedor y siempre se te cae un pedazo, y ese tipo de cosas. Pero las mandarinas en particular son tan deliciosas, que debería haber un libro completo dedicado a los excelentes platos basados en su delicada constitución. Incluyendo, naturalmente, galletitas.

   El primer intento de hacer estas galletitas, que no fue fructuoso, dio como resultado una torta espectacularmente húmeda y tierna, aunque muy baja, que bañada en una gruesa capa de glasé real y cortada en cuadrados, duró lo mismo que un suspiro. Pero no era la idea, por lo cual a pesar de todo, el intento puede calificarse de fallido.

   Basada en aquellos deliciosos ingredientes y la imperfecta factura de aquella oportunidad, es que hiciste estas magníficas galletitas. De las cuales, si no es por una variedad de improperios y recias amenazas, no hubieran quedado más que los comentarios para que se enteraran tu hermano y tu sobrino el mayor, ausentes del domicilio al momento de retirarlas del horno.

fruit-1181730__180   En primer lugar, está ese asunto del saborizante. Si las galletitas son de mandarinas, van a tener que tener algo de mandarina, pero ya sabés lo que pasa cuando tratás de rallarlas. Así que hiciste lo mismo que con el budín: agarraste el bowl celeste (bueno, es una ensaladera) y te tomate la molestia de irte para el fondo, con el fin de traer y pelar cuatro gordas mandarinas, de un narana tan oscuro y concentrado como el del zorrito de Firefox (de verdad, te juro). Pero cuidado. Lo que falló la primera vez que trataste de hacer las galletitas y te salió la torta, fue la cantidad de líquidos, que a pesar de que redujiste la cantidad de aceite y los huevos, resultó demasiada. Así que lo que hiciste ahora, es quitarles las semillas, para poner junto con las cáscaras, a los gajos de UNA, y sólo UNA mandarina. Te asegurate además de que el bowl fuera bastante estrecho en el fondo, para poder usar la minipimer. NO LA LICUADORA, porque no iba a haber suficientes líquidos.

   Después, pusiste con las cáscaras y la mandarina un huevo. UNO SOLO. Y un chorro de aceite. Largo, corto, no mediste bien, pero seguro era nada más que UN CHORRO. Nada de una taza, ni media taza, ni ocho cuartos de taza. UN CHORRO. Después, una taza de azúcar, ésa que dice “El mejor amigo”. Esto va en gustos. En lo personal, al probarlas opinaste que media taza más no hubiera estado mal, pero habría que ver. Pusiste también un chorrito de esencia de vainilla, que aunque en general si uno sabe cocinar está medio al pedo, pero bueno, si hay…

   Ahora la harina. Ingrediente importante a la hora de hacer galletitas, porque quita humedad, da consistencia, hace que las masas crezcan… ese tipo de cosas. Como cuando fuiste a buscar la harina a la alacena descubriste que tu hermano no había comprado harina, ni leudante ni de ninguna clase, te viste forzada a recurrir a la harina que ya viene con levadura, y es apropiada más bien para panes y pizzas. Como no sos Doña Petrona C. de Gandulfo, y tampoco te va a llevar la policía si trasciende que usás esa harina para hacer galletitas y no para una pizza, agarraste y abriste el paquete y lo dejaste listo para la acción. La información es para ser revelada sólo en caso de que alguien critique, y si no critica nadie y todos se chupan los dedos, para decírselo solamente a Dios Nuestro Señor cuando nos lleven hasta Su Divina Presencia. Y solamente si en vida nos portamos muy mal.

   Ahora la acción. La idea no era hacer galletitas de masa floja como aquellas tan dough-1115628__180maravillosas de harina integral sino más bien unas que se pudieran amasar, así que agarraste la minipimer y procesaste todos los líquidos hasta que quedaron tan desmenuzados como pudiste lograr. Esto es porque acordate de que las cáscaras de mandarinas estaban enteras. Si en la masa quedaran pedazos demasiado grandes, lo más seguro es que queden amargos por muy cocidos que estén. Si hubieras tenido una multiprocesadora la hubieras usado, pero no tenías.

   Otra cosa que hubieras hecho si hubieras tenido una multiprocesadora, es volcar ahí mismo medio paquete de harina y dejar que la máquina se encargue, porque vimos que, siendo galletitas, no hay necesidad de incorporar aire a la preparación. Así como estaban las cosas, agarraste un tenedor y empezaste a mezclar harina hasta que se puso todo bastante duro.

   Quedó muy pegajosa como para poder trabajar con las manos cómodamente y te enchastraste de mala manera al tratar de amasar, pero como era una harina con levadura y tenías miedo de que saliera desabrida, la dejaste así, te enharinaste las manos, y, luego de aceitar una asadera, te dedicaste a hacer pequeñas bolitas de masa para aplastarlas ahí mismo. Después rociaste todos los circulitos con azúcar común y mandaste todo al horno por treinta minutos, sintiéndote aliviada cuando viste que no se habían hinchado hasta parecer pancitos para hamburguesa: que es lo que hubiera pasado seguramente si usabas harina leudante. Lo que son los felices accidentes de la cocina: aunque nunca nada se comparará a lo sucedido con el queso roquefort.

   Y eso es todo. Galletitas se pueden comprar en cualquier parte, como ya sabrás, pero tomar tiempo una tarde para hacerlas vos misma y que tus amados las compartan, te va a dar recuerdos mucho mejores que la cara de aburrida de la cajera del Super. Eso sí que te lo puedo asegurar.

   ¡Y de mandarinas no vas a conseguir!

Anuncios

4 pensamientos en “Las inesperadas galletitas de mandarina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s