Tortas fritas

images   El día de la fecha, considerando la desabrida temperatura y el desagradable clima exterior, más el atávico instinto argentino que dicta que lo apropiado para las tardes de lluvia son las tortas fritas, podrías confeccionarlas, dado que son fáciles de hacer y, requisito indispensable, llevan pocos ingredientes.

   En primer lugar, entonces, lo que tenés que hacer es salir y conseguir azúcar, puesto que, para evitar las tentaciones, es una regla general en tu departamento que no haya NUNCA ni un gramo. Como a esta hora hay mucha cola en el Super, agarrá para el río que hay varias granjitas en donde podrás aprovisionarte debidamente. Harina no necesitás, porque siempre tenés de reserva ya que te gusta tanto hacer las masas de las tartas caseras, y también los fideos, y aceite tampoco tenés que comprar, porque cada vez que reponen esa marca que te gusta lo comprás, ya que una vez que se termina, el Super demora meses en traerlo de vuelta. Así que andá saliendo y ponete un buzo con capucha que hace frío.

moonlight-1226253__180   Mientras tanto, podés pensar en el próximo cuento de vampiros, tema que te tiene muy intrigada. Es como ese asunto de los zombies. Nadie da nunca ninguna explicación, pero todo el mundo está fascinado por esas criaturas sobrenaturales. Tienen la extraña idea de que vagar por ahí muertos y con la sangre podrida es sexy, y los seduce la idea de vivir para siempre. Vos pensás que es una terrible desgracia. En la vida, hay que descansar. Pero por lo menos los vampiros son limpios. Imaginate los zombies, yendo de acá para allá con cara de pavos y matando a la gente a dentelladas. Eso no es limpio; es grosero, mugriento y deja demasiado a la interpretación libre: ¿hay que comerse todo o sólo el cerebro? Aunque recientemente, los vampiros han sido objeto de manipulaciones similares. ¿Pueden o no pueden andar al sol? ¿Los mata una estaca en el corazón o sirven otras cosas? Investigando en Internet, descubriste que podés llegar a tus propias conclusiones, ya que los vampiros parecen ser un fenómeno primitivo y de difusión universal, con muchas variaciones sobre el tema. Los zombies, si bien puede achacárseles algún tipo de origen ancestral, están más sujetos a suposiciones y relacionados con la edad moderna. Ninguna película tiene zombies del siglo VII.

   Descifrando estas cuestiones, llegaste a la granjita y llamaste tres veces a la señora que atiende, quien parece totalmente ajena a tu imperiosa necesidad de tortas fritas, y está en cambio más preocupada por el desarrollo del partido de fútbol que está viendo allá atrás, en la trastienda. Una vez que la señora te ha vendido un paquete de azúcar de marca desconocida y con un ligero sobreprecio, mentalmente denostás el peso de las tradiciones, te embolsás el paquete en una de tus bolsas recicladas, y sufridamente volvés para tu casa. Hay más cosas que hacer, que no es todo sacarosa en la vida.

   Tomá un paquete de harina común y volcá medio kilo en una de las ensaladeras transparentes. Puede ser más, puede ser menos, según qué tanto te gusten las tortas fritas. A vos te gustan mucho y con medio kilo salen bastantes. Hacé un pocito en el medio de la harina y poné una cucharadita de sal fina tamaño té, y más o menos un vaso de agua; andá agregando agua a medida que vas mezclando todo con una cuchara grande, desde el medio del pocito para afuera. Que no sea mucha, porque después no vas a poder amasar. En efecto, esto no son buñuelos, que uno los pone de a cucharadas en el aceite hirviendo.

   Cuando tenés en la ensaladera un bodoque bastante húmedo pero todavía con harina dough-1287078__180seca en los bordes, dejá la cuchara y empezá a mezclar con una mano, para ir formando un bollo. Lógicamente, eso de mezclar la harina y el agua se puede hacer en la mesada, cosa que te puede decir cualquiera, pero a vos se te ocurrió lo de hacer la masa en la ensaladera por una parte para no enchastrar tanto, y por otra, porque si de últimas falta agregar un poco de agua para hacer el bollo, es más fácil dentro de la ensaladera que sobre la mesada, en donde vas a estar un buen rato persiguiendo un chorrito de agua que se escapa de manera interminable, al tiempo que emitís variados improperios seriamente reñidos con la moral y las buenas costumbres.

   Una vez que tenés listo el bollo, podés poner a calentar el aceite, porque el resto es bastante rápido. Mucha gente fríe las tortas en grasa de vaca, lo cual queda de lo más delicioso, pero vos ya te sentís bastante culpable por comerte las tortas fritas así como están, por lo que las vas a freír en aceite vegetal. Hay personas que dicen y perjuran que resultan más livianas con grasa de vaca. Puede ser. Vos agarrá la sartén grande reservada para freír, y poné una generosa cantidad de aceite sobre fuego mínimo. También abrí la ventana, que si no, el olor no se va a ir en la vida.

   Andá haciendo muchos bollitos chiquitos, según el tamaño que quieras para las tortas, y después estiralos con el palote. Agarrá un cuchillo, y hacele a cada torta tres tajos, para que no se te hinchen. A un lado, preparate una fuente con papel de cocina, aunque si la fritura te queda bien, las tortas no te sueltan tanto aceite. El secreto para eso, es que el aceite esté verdaderamente muy caliente. Para asegurarte, tomá una torta y sumergí delicadamente un borde en el aceite. Debe burbujear mucho, Si no lo hace, esperá un poquito más, porque es sabido que las frituras chupan aceite cuando éste está frío.

   Y eso es prácticamente todo. A medida que las vas sacando del aceite depositás las tortas sobre el papel; podés secarlas también por encima con otra hoja de papel si sos muy fanático. Inmediatamente, las ponés en otra fuente y les volcás encima una buena cantidad de azúcar. Así con todas las tortas; las vas apilando para que mantengan el calor y el azúcar se les pegue todo lo que se pueda, y te las comés de lo más rápido que es como son más ricas; bien calientes.

   A continuación, ponés agua para el té y buscás on-line esa película que recomendaron en Pinceladas de cine, de Twitter, Una chica camina a casa sola, que es de vampiros. Como las películas de vampiros suelen ser buenas, pensaste en investigar. Incluso te da que los de esa película son vampiros similares a los tuyos.

   Las tortas fritas también son riquísimas con miel, que tranquilamente podrías traer de la casa de Rodrigo. Pero si tenés prohibido tener azúcar en el departamento, figurate si vas a traer miel.

   Si tenés una naranja, sacale un rulo de cáscara con el pelapapas y ponele al té.

   Para escuchar mientras buscás la película: ♥

La foto de las tortas fritas es de un lugar que se llama http://www.cocinerosargentinos.com

y el resto de Pixabay.

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8 pensamientos en “Tortas fritas

  1. Dr. Zaius

    ¡Qué rico, donna Nadie! Espero deleitarme pronto. Y tiene razón en que la película “Una chica camina a casa sola” tiene el espíritu de sus cuentos de Gaspar.

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