The Tommyknockers

tommyknockers   Prosiguiendo con mis comentarios de libros de ciencia ficción, tengo que dedicar un momento, antes de seguir olvidándome como hasta ahora, a hablar de cierta magnífica obra de Stephen King, el cual es alabado con frecuencia dentro del campo del terror como seguidor de Lovecraft y ese tipo de cosas, o denostado por pochoclero y por “productor de best-sellers” (lo cual a mí no me molesta para nada; dichoso él). Sin embargo, esto es siempre dentro del mismo campo, y resulta que yo quiero destacar por lo menos uno de los tres que he leído que lo colocan directamente de cabeza dentro de la ciencia ficción. Ambos libros son excelentes, y los comentaré a los dos a su tiempo, pero quiero comenzar con Tommycknockers porque es el que me pareció sobresaliente y “original”. Y el primero que leí, si a eso vamos, y que me sorprendió mucho por tratarse de Stephen King y tener yo la misma idea de él como escritor de terror. Pero abrid los ojos, oh lectores, si no lo conocían (si bien sobre Tommycknockers hay hecha una mala peli y tengo entendido que están maquinando otra).

science-fiction-1864571__340   Primero quiero explicar las comillas. La ciencia ficción es un género muy difícil. Se trata de crear mundos, adentro o afuera de la cabeza de los personajes, y sea lo que sea que pretenda uno, acaba como la mala cocinera, que compra tres kilos de papas para usar dos. Es decir, que crea todo un mundo y una idiosincracia para poder colocar un simple detalle o un personaje secundario dentro de una historia que el lector se pueda tragar. El escritor de ciencia ficción no te transmite todo lo que él “ve”, ¿ok? Esto por lo menos es así en las historias en donde el contexto te resulta familiar o vagamente familiar. Para qué vamos a hablar de esa pobre gente que se pone a imaginar cosas involucrando la terraformación y la biotecnología y cuyos ojos se ponen rojos de tanto consultar fuentes, antes de poder escribir una solita página.

   Tommycknockers no es así y fue lo que me pareció “original”. Es un libro que involucra todos los marcianos que quieras e incluso un plato volador. Pero el plato volador y los marcianos los tenés en la Tierra y aquí transcurre toda la historia, y no te tenés que imaginar nada. Pero nada de nada. Aquí queda perfectamente cierto recurso del viejo Stephen, que consiste en que a menudo vos buscás ciertas explicaciones para cierta clase de cosas, y no figuran por ninguna parte. Arreglátelas como puedas; es así. Tengo entendido que es el estilo del viejo Lovecraft también. A mí suele sacarme de quicio, pero en Tommycknockers

   Una mujer va caminando por el bosque y se tropieza en un sendero. Como va paseando, tiene el tiempo de agacharse a ver contra qué se la puso. Y la duda se le clava en el cerebro como una espina que no puede sacarse. Tiene que volver a ese sendero, a ver con qué se tropezó. Y ya sabés qué es, ¿no?

   Como siempre te lo señalo, mis spoilers son muy tramposos. Parece que te cuento un detalle fundamental para la historia, pero que a mi entender, es siempre sólo un disparador o el reflejo de algo. En este caso es el mero comienzo, y te lo cuento con tranquilidad porque lo vas a descubrir vos mismo antes de leer cinco páginas. Sí, es sólo el principio, pero de verdad. El resto de la historia te resultará absolutamente sorprendente. Y atrapante. El libro es un proceso que te comerá la cabeza, así como se come la de los personajes de la novela (mmm).

   Muchas veces me he encontrado en los libros de Stephen King con una proliferación tal de historias secundarias, que si te ponés a desgajarlas para que quede sólo la historia principal yo calculo que le podés sacar trescientas páginas, como sucede con It. Naturalmente, nos embuchamos igual la novela y ojalá el día tuviera cincuenta horas para poder leer más, porque están tan bien escritas y son tan fascinantes que no tenés ningún inconveniente en perdonarle las digresiones. Pero Tommycknockers sólo tiene un capítulo que puedas sacar sin daño para la historia. Incluso está tan perfectamente al pedo, que si querés cuando llegás a él lo podés saltar entero y tranquilamente, lo que a mi entender demuestra la contundencia de la novela. Un novelón de unos cuantos cientos de páginas que se te pasan como un suspiro.

   Como te dije, la novela y aún todas sus historias secundarias entretejidas te mostrarán el resultado de un proceso en donde nada sobra. Los sentimientos y pensamientos de las historias, hasta el capítulo al pedo, serán tu paseo por el camino; te encontrarás explicaciones y maravillas inesperadas, y piedritas y conejitos y olor a maleza y a savia, y emociones oscuras y todo ese tipo de cosas que nos gusta encontrar a los lectores. Además, los lectores de ciencia ficción se encontrarán  con todo un mundo inesperado: la Tierra tal y como la conocemos hoy. Es más, en 1981, pero tiene la ventaja de que como no pretende joder con nada, luce exactamente como 1981 lució, y aunque pasara todo ahora no quedaría mal tampoco porque… Pero bueno, ahí sí que estaría haciendo spoiler, ¿no? Tranquilo, lector de ciencia ficción, que tendrás tu plato volador.

   Y, lector asustadizo, vos  tampoco saldrás decepcionado, creeme. Si es que no estás escondido ya debajo de la cama, pensando en cómo caminar para siempre por el medio del pavimento.

   Pensá en lo que Stephen King puede hacer con un plato volador…

(Imágenes de Wikipedia. Y Pixabay.)

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6 pensamientos en “The Tommyknockers

  1. El Gran Rulemàn

    Genial!!! Qué ganas de leerlo!!! A mi me apasiona Stephen King desde Misery que fue la primera novela que leì allá por el año 1994 (tenía 8 años jijiji)

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