50 shades darker (sí, como lo estás viendo)

Oh, sí, mis queridos… Ayer sábado, el día aquí era horrible; lluvioso, húmedo, me hice unos riquísimos menuditos de pollo con arroz amarillo y me comí dos platos, cosa que no debí haber hecho. Un día hecho para la modorra.

¿Qué más podía hacer para complementar toda esa deliciosa actividad autodestructiva? Mirar una película ABSOLUTAMENTE INÚTIL E INDECENTE POR LO MALA, por supuesto.

Comencé con una de esas películas de exorcismos que son todas iguales, pero me aburrió porque no era lo suficientemente mala. Luego continué con otra que era tan insustancial que no recuerdo ni el título.

Y para coronar la noche del sábado… ¿Qué mejor que 50 shades darker? Oh, Señor, la humanidad… ¿Por qué hago esas cosas con mi vida?

¿Por dónde comenzar? Ya sé; haciendo spoiler. Nadie en la especie humana merece perder diez minutos de tiempo, ese recurso tan valioso y tan escaso como el agua dulce, e igualmente en extinción, mirando este… producto cuya factura no tiene ninguna justificación. A no ser que, en los días de su exposición en cines, se destine una buena cantidad de agentes de la ley y el buen gusto, y la salud mental, a irrumpir en las salas munidos con una buena cantidad de proyectiles gaseosos para ponerlos a todos a dormir indefinidamente y sin dolor. Bueno, si fueron a ver eso, se merecen sufrir algún dolor. Imaginate además cuánto va a mejorar el genoma de la especie sin el aporte de todos esos individuos cuyos cerebros son capaces de asimilar, aceptar y regodearse en ese tipo de estropicios POR SEGUNDA VEZ.

¿Y yo? Me sacrifico honradamente por el bien de mis congéneres, los desprevenidos que creen que a todo hay que darle una oportunidad. Además, te dije que tengo accesos autodestructivos.

Así que acá va el spoiler.

Recordá un poquito a la primera, 50 shades of Grey (horror; me desprecio a mí misma solamente por mencionar ese título). Como si no fueran suficientes la mala actuación de Jamie Dornan, los detalles pelotudos que señalan lo pajuerano de Anastasia Steele (quién carajo puede ser tan colgada de vestirse como para ir al Super para trabajar; quién mierda toma todavía notas con lápiz y papel en una entrevista periodística; etc); como si no alcanzara con haber buscado la protagonista más desabrida en la historia del cine, el sadomasoquismo todo lindo, romántico y en colores pastel (¿?; sí, de verdad)… ahora se añade lo siguiente:

  • Mejor lomo para Jamie Dornan, y también trabaja mucho mejor. Aún así, sigue ostentando el dudoso privilegio de ser el único tipo que me desalienta tanto, que no me rescata ninguna peli poniéndose en cueros.
  • Labial rojo para la protagonista desabrida. Muchas gracias por eso; yo había oído decir que al color rojo hay que saberlo llevar, pero hasta ver a Dakota Johnson con ese labial y un vestido de ese color, realmente no tenía idea. La próxima, pónganle una tiara de lucecitas de árbol de Navidad; tal vez con eso lo logre.
  • Líneas de fuga hacia otras dos películas que son clásicos, y que no le hacen ningún favor a nadie. Ni a aquellas películas, que yo me imagino sacudiéndose como si las hubieran salpicado con mierda, ni a la propia 50 shades, ya que a mi entender no se entiende si son guiños pícaros al espectador, siendo que creo que la película no es una comedia, o si son intentos desesperados de colgarle algo vistoso para levantarla un poco. Las películas, creo yo, son Secretaria ejecutiva y 9 semanas y media. No son grandes películas, pero cada una en lo suyo estaba bien lograda, y por mi parte me pregunto si estas tres películas podrán compartir público, desde que una es una excelente comedia que recrea la ambición de una muchacha pobre y emprendedora que llega a la cima, y la otra retrata mucho mejor un amor obsesivo y dependiente, aunque en su momento a mí, la verdad, me pareció una película para pajeros. Dos cosas; no, tres cosas, que de ninguna manera se pueden decir de 50 shades… no se puede ser TAN pajero.

Además, las referencias me parece que caen como una patada en el upite: una referencia es a la   escena final de Secretaria ejecutiva, cuando Melanie Griffith (sí, la mamá de Dakota; no sé qué necesidad había) le pide café a su propia secretaria: en 50 shades, doña Dakota repite la misma escena palabra por palabra. La otra referencia (y esto es idea mía, pero se me ocurre por el tipo de película) está representada por la mera presencia de Kim Basinger, quien hace aquí de mujer cougar seductora del tierno Jamie Dornan sado, y que había sido la protagonista de 9 semanas y media, mucho más acertadamente, y como para recordarle a todo el mundo lo que significa el sex appeal en una película de esas características. Sí, a sus sesenta (creo que tiene). Pobre Dakota.

  • Lugares comunes de película rosa de a toneladas, expectativas cumplidas de película rosa, y parece que los compraron al por mayor y les salieron baratísimos, porque están por todos lados y no se les escapó ni uno. Ni el príncipe azul, ni la jovencita que encuentra al príncipe azul, ni cuando se enamoran perdidamente, se pelean y se reconcilian, ni el accidente fatal en el que casi perece el príncipe azul, salvándose milagrosamente (la película tenía que tener alguna clase de clímax), ni la simpática familia política que adora a Blancanieves y la defiende contra la malvada bruja-cougar corruptora de menores sado millonarios, ni el malvado que pretende atacar a Blancanieves, con un rechazo violento y corporativo por parte del príncipe… Faltó el caballo del príncipe azul, pero creo que eso es porque se moviliza en limousine. Y no nos olvidemos… por favor, redoble de tambores… ¡EL AMOR INCONDICIONAL DEL PRÍNCIPE, QUE CAMBIA POR COMPLETO POR AMOR A BLANCANIEVES, Y SE CURA DEL SADOMASOQUISMO!!!

Ay, mis tesoros, qué puedo decir; como si la primera película no hubiera sido tan mala, mala, malísima, en la segunda todo lo sado desaparece como por arte de… bueno, desaparece, y todo lo que queda de Mr. Grey y lo poco de atractivo o intrigante que haya podido tener, es un novio celoso, absorbente, maniático y tan ridículo, que no llega ni a parecer ofensivo o peligroso. Realmente, necesitaban de todos esos lugares comunes y esas fantasías femeninas. Alguna tenía que quedar, desde que todo lo que dejaron es una mejorada actuación de Jamie Dornan y unas excelentes visiones de sus trabajados pectorales, cosa que tranquilamente podría resultar insuficiente si estabas tan necesitado que tuviste que ir a ver 50 shades

  • Una escena final impagable y muy picarona. Fijate que hay una petición de matrimonio de rodillas, como es de rigor, al final, en medio de una parafernalia florida y rimbombante, con fuegos artificiales incluidos, el mismo día del cumpleaños del príncipe en presencia de todos sus amigos y familia. La cougar ya está ausente, habiendo sido previamente abofeteada por la reina madre y embadurnada de Martini por Blancanieves. Y entonces nos presentan una última visión del malvado pretendiente de Blancanieves.

Solo, mirando la fiesta desde lejos, fuma un cigarrillo y perfora con la brasa la cara del guapetón Mr. Grey impresa en una fotografía de la familia, mientras contempla los fuegos artificiales con aciaga intención.

¿HABRÁ SECUELA? ¡Mmmm!!!

Con esto me despido. Temo que si sigo comentando, tomaré conciencia de lo que he hecho y sucumbiré a mi vergüenza y odio propio, y tendré que salir a comprar helado para mitigar la depresión, con lo cual toda la situación empeorará rápidamente. Queda buena parte del domingo. Quién sabe lo que podría terminar viendo.

Suerte, y que lo que precede te sirva de ejemplo. El tiempo es oro, de verdad, y nunca es tarde para descubrirlo.

Y si te gustó 50 shades of Grey y estás enojado/enojada por lo que digo aquí, te recomiendo ver Secretary (no Secretaria ejecutiva, sino Secretary, con Maggie Gyllenhaal y James Spader), o hasta 9 semanas y media. Entenderás lo que te digo, sobre todo si no tenías idea de lo que es verdaderamente el sadomasoquismo.

 

 

 

(Carteles de IMDb.com; imagen de Pixabay)

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8 pensamientos en “50 shades darker (sí, como lo estás viendo)

  1. El Gran Rulemàn

    jajajjaja! Me encantó! Tan mal estaba el sàbado que cayó tan bajo???? Después me critica mis lecturas de trilogías de novela histórica romántica de una autora best seller vernácula…Creo que las escenas eróticas de esa trilogía son mejores….Definitivamente, creo que sí…

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  2. Dr. Zaius

    ¿Cómo se atreve a decir que Secretaria Ejecutiva no es una gran película? Y la próxima vez véase una de TT Boy, que ahí no andan con vueltas.

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    1. Nadie Avatar Autor de la entrada

      ¡Eran los ochenta! Esos pelos y cien kilos de maquillaje para remover con una hidrolavadora eran obligatorios. En cuanto a los méritos de la película, a mí me encantó. Para demostrar mi indignación por su comentario, le edité todas las mayúsculas y las tildes que le faltaron por escribir apurado en el celular.

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