Archivo de la categoría: Lo que es la sensia

Ese asunto de la sincronicidad que le dicen

 Viene así. Los filósofos desde el siglo XVII más o menos conocen la cuarta dimensión. Últimamente, ya ni saben cuántas son las dimensiones. Dicen que nomás en el núcleo del átomo podría haber once, y ejemplifican con una hormiga dando la vuelta a un caño, para demostrar los grados de libertad que pueden tener las partículas. Dicen que nunca podrán hacer experimentos para demostrar la existencia de estas dimensiones. Que son dimensiones encriptadas.

Eso de la sincronicidad es un nombre fino para varias cosas. Tomate por caso eso de las coincidencias que te salen por todas partes. Te ponés a dieta y apenas salís a la calle te encontrás con que frente a tu casa abrieron un restaurante vegano. Estás buscando casa y en el colectivo vienen dos señoras que comentan sobre una inmobiliaria que les solucionó un problema gravísimo de alojamiento a última hora. La sincronicidad es un concepto apegado a la física moderna, que dice que todos estamos conectados y todo tiene que ver con todo. Si aprendés a leer la sincronicidad, vas a ver que el universo tiene cosas que decirte, si sos muy abombado. O que te acompaña, si es que estás muy al tanto de la mecánica cuántica, o muy alerta, o muy en paz con el universo. O te va a quedar bien en claro ese tema de las coincidencias.

O simplemente concluirás que el universo tiene sentido del humor.

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La noticia más triste que leí en mi vida. Para romperte el corazón (II)

¡Buenas y santas! ¿Cómo están, amantes de la ciencia? Aquí vengo yo, eterna admiradora de esos saberes, dispuesta a colaborar mediante la modesta pero siempre oportuna difusión.

¿Qué he encontrado esta vez, buceando en Twitter para enterarme de las últimas novedades? (Podría mirar el siempre excelente blog de Daniel Marín, pero no te cuenta todos los chismes).

Pues sucede que, tal como me había sucedido allá lejos y hace tiempo, casi al inaugurar este blog, me encontré con una noticia relacionada con la Estación Espacial Internacional y las alucinantes actividades que allí tienen lugar.

En aquella ocasión que comento, capturó mi apasionado interés la noticia de los astronautas emocionados, que gracias a los heroicos esfuerzos de Scott Kelly (de trayectoria tan comentada en este blog) pronto comerían ensalada. De lechuga.

Imagínense ahora mi estupefacción al enterarme de que una señora o señorita astronauta, Mrs. Peggy Whitson, se dispone a desplazar a Scott Kelly del panteón de los mártires de la ciencia, mediante su exitoso cultivo de col china, conocida en estos lares como repollo.

A VER, SEÑORES DE LA NASA, UN POCO MÁS DE RESPETO. LA LECHUGA ES LA LECHUGA, PERO, ¿EL REPOLLO? ESTA ES UNA NOTICIA DE ALTO VOLTAJE. ¿CÓMO NO SE ESTÁ HABLANDO DE ESTO EN TODO EL MUNDO? YA SÉ. ES LA CONSPIRACIÓN DEL HETEROPATRIARCADO.

ESTO CON SCOTT KELLY NO PASABA.

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Por qué moja cuando llueve y otras curiosidades del saber científico

El domingo, como suele suceder, he oído por AM, a las nueve de la mañana en el programa “Domingo para armar” de Radio 2, de por aquí, una función de radio de lo más interesante. Apasionada como estoy desde que conozco su existencia por los IG Nobel, pensé en compartir con el estudioso lector algunas informaciones oídas que considero muy dignas de tal galardón. A ver incluso si me animo a escribir algo al respecto, porque sigo con la aspiración a ese IG Nobel de Literatura en mi futuro.

El tema ha sido la vida silvestre y las siempre sabias reacciones de las diferentes especies animales a los cambios climáticos, incluyendo la tía de alguien con sus palpitantes juanetes, y el abuelo de alguien más con sus callos, según fue informando la interesada audiencia siempre ávida de aportar al saber.

Como por estos días no dispongo de tanto tiempo para compartir con el ansioso lector, evitaré divagar por ahí como tanto me gusta hacer, para ponerlo de inmediato al alcance de cosas de las que sin embargo ya debería estar al tanto. Para el caso de que no lo esté.

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Alegría para la Estación Espacial Internacional: orgullosamente, los argentinos nos ocupamos de los astronautas

r1nfjyqfg_720x0   El día de ayer, escuchando uno de mis programas preferidos en la radio (A diario, conducido ese día por don Juan Junco), me he enterado de una noticia que más alegría no me podía dar. Sucede que la Nasa, más preocupada por sus astronautas de lo que yo estaba dispuesta a reconocer, dio un paso fundamental en su beneficio, y el de todo el universo, si a eso vamos: llamó a un concurso, que tenía por única finalidad encontrar una manera de que los pobres astronautas que tuvieran que salir de alguna nave para hacer caminatas espaciales o similar, pudieran dejar los pañales. ¡SÍÍÍ!!! Es posible que, en adelante, cuando algún astronauta tenga que andar por ahí, no tenga que andar dieciocho o veinte horas como un crío de dos años, lloroso, maloliente y con el traje abolsado. Además, así se conjura ese peligro de andar colonizando todo el cosmos a base de caca, por no hablar de hacer que Marte o la Luna terminen como una estación de servicio a la madrugada, llenos de pañales usados.

   Y tengo que reconocer que me ha encantado la onda que la Nasa le puso al concurso, al que llamó airosamente Space Poop Challenge. ¡Pobre Scott Kelly! Si le hubiera tocado estar en la Estación Espacial ahora, capaz que la Nasa hubiera tomado mis ideas de mandarle una bolsa de chizitos o papas fritas para festejar fin de año, o los trescientos días a bordo de la Estación, o incluso un globo y una cornetita para celebrar su cumpleaños. Me alegra ver que están evolucionando. ¿Les han mandado ya a los astronautas alguna copia de las películas que he sugerido en un artículo anterior? ¿Un poster de Baywatch para cuando hacen ejercicio?

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Montesco o no Montesco III

   Por mucho que decida dejar zanjada la espinosa cuestión analizada en el primer post de esta serie, parece que la Humanidad ha decidido no dejarme descansar.

   Luego de algunos hallazgos más que me he sentido muy desanimada para analizar, y algunos chistes de regalo, como el propuesto por el Dr. Zaïus que echó a faltar, en la lista transmitida por el Gran Rulemán en su comentario, a la señora Elba Ticano, aquí me tienen de vuelta, esta vez dedicada a temas científicos.

   Antes d400px-tabla_periodicae la noticia que paso a comentar, pensaba escribir algo con esa digna temática, por ejemplo describiendo prolijamente alguna de las apasionantes tareas que ocupan a la Estación Espacial Internacional, tales como el resultado de su adhesión al Mannequin Challenge. Pero habiendo iniciado ya una investigación onomástica, con una enjundia digna de los IG Nobel, ¿puedo resistirme a la notificación de la National Geographic relativa a los nuevos elementos de la Tabla Periódica? No señores; los divulgadores de las verdades de la ciencia tenemos una responsabilidad.

   Así que ahí vamos.

   Sin duda todo el mundo recordará del colegio secundario aquella simpática tabla de Mendeleyev, en donde figuraban, todos pintados en lindos y diferentes colores, los elementos químicos conocidos por el hombre, con el número de neutrones, protones y electrones que tiene cada uno, más si eran sólidos, líquidos o gaseosos, e incluso si eran reales o se esperaba encontrarlos algún día que un científico estuviera muy al pedo, jodiendo en un laboratorio ignoto, o bien buscando la fama, o bien en pedo porque lo dejó la novia y era domingo a la tarde.

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