Archivo de la categoría: Solteros sin hijos

50 Shades Freed (o “Algunos no saben cuándo retirarse”)

Saludos, gente amiga del mundo del espectáculo. Aquí estoy yo, pateándome a mí misma con saña porque, siendo perfectamente consciente del día de San Valentín y conociendo que debía ignorarlo por una cuestión de principios, no percibí a tiempo esta maravillosa gema reluciente de perfección que invitaba a ensañarse con el tema, con todo el emperramiento feroz que se merece.

En efecto, después de disfrutar la escritura de DOS, nada menos que DOS posts que tenían por propósito reducir a moléculas esos dos bodrios que fueron 50 Shades of Grey y 50 Shades Darker, ¡CÓMO VAN A ESTRENAR LA TERCERA EL DÍA DE SAN VALENTÍN Y YO VOY Y ME LO PIERDO! Verdaderamente, no sé qué clase de Soltera Sin Hijos estoy hecha; tal vez con la edad uno pierde facultades en serio.

Ahora vamos a lo importante.

Sigue leyendo

Anuncios

Solteros sin hijos: la falacia del dos por uno

   ¡Salve, seres malhablados y comedores de café con leche acompañado de pizza fría, de tomar cerveza caliente en ropa interior después del trabajo y de levantarse a las tres de la tarde los domingos! ¿Cómo han estado? ¿Pensando en mí, y en que acaso he reculado para introducirme subrepticiamente entre las filas de los Anidadores, acobardada por la propaganda adversa? No creo que me conozcan tan mal; todos sabemos que los Solteros Sin Hijos, además de conscientes y pensantes, somos gente valiente.

Hoy quiero traer a colación brevemente un tema que me irrita desde hace tiempo.

Hace unos años fui invitada a la boda de una amiga, y a su hermana se le escapó que la tarjeta por una persona sola costaba lo mismo que la de una pareja. Sé desde hace tiempo que el límite para los impuestos a las ganancias es más bajo para los solteros que para los casados. Ayer me vuelvo a enterar de que no sé cuál entrada costaba lo mismo por persona que por pareja.

Acá me voy a hacer eco de las palabras de Sarah Jessica Parker en uno de los capítulos de Sex and the City, serie que yo veía fanáticamente hace unos años. Por los personajes de Kim Catrall y Cinthia Nixon; las otras dos eran unas bobas.

Sigue leyendo

Soltero sin hijos: ¿cuáles son tus límites?

 ¡Qué tal, gozosos amantes de la cerveza, los platos sin lavar, la pizza fría para desayunar con el café con leche y el beber directamente de la botella del jugo! Sepan que, si bien estos días he estado tan ocupada que debo encontrar el tiempo para nuestros preciosos encuentros, ustedes nunca abandonan mi mente y cada día siento que se estrechan los alambres de púas que unen nuestros corazones.

Como siempre, no es que haya echado a faltar motivos para defender y alabar nuestra casta, tantos, que de ponerme a ello nunca tendría tiempo para escribir otra cosa y cuando hago eso yo tiendo a ponerme intensa. Así que esperando y esperando, escuché ayer en la radio un tema que me preocupó, y pensé en someterlo a vuestra distinguida consideración. Tal tema es la adopción, y el alquiler de vientres en particular.

Por supuesto, siendo un tema que excede a la órbita de nuestros intereses no debería ocuparme de él, pero es que resulta tan serio y tan relacionado con la calidad de vida que el tipo de lazos obligatorios NO proporciona, que tengo que comentarlo. Después de todo, ¿cuántas veces nos ha tocado a nosotros oír a la gente criticar nuestro estilo de vida?

Sigue leyendo

¿Feliz día de San Valentín? Je, je.

Las celebraciones en las que se basa esta jornada son las Lupercales («la fiesta de la licencia sexual») y el día en honor de la diosa Juno Februata Las Lupercales – ABC Fuente: MANUEL P. VILLATORO | ABC 10 de febrero de 2017 Ni amor, ni pequeños angelitos capaces de volar y de lanzar flechas […]

a través de Sacrificios, sexo salvaje y depravación en la Antigua Roma: el atroz origen de San Valentín — La túnica de Neso

   ¡Felicidades Solteros Sin Hijos, seres gozosos dedicados a saltar y revolotear este día, en el que gente domesticada acata el mandato social a mansalva, pervirtiendo la noble naturaleza del ser humano, destinado a mejores fines! Tal como lo prometí ayer, nuestro día, aquí les comparto este maravilloso artículo, lo cual espero que no moleste a su autor, quien sin duda no pretende ofender a nadie compartiendo su saber.

   Contrariamente a esta humilde servidora, a quien le importa tres pitos si los Anidadores se sienten molestos porque les demuestran lo profundo de su hipócrita ignorancia.

No sé si ahora seguirán festejando San Valentín.

¡A mí me está pareciendo que los Solteros Sin Hijos vamos a tener un día más para festejar!

(He reblogueado este artículo de La túnica de Neso, que es un blog fantástico que descubrí por accidente. De verdad deberías seguirlo, como hago yo. No tiene desperdicio.)

 

Love doesn’t stinks: Captain Fantastic

mv5bmje5otm0oty5nf5bml5banbnxkftztgwmdcxotq3ode-_v1_ux182_cr00182268_al_   Hola otra vez, queridos Solteros Sin Hijos. Me dedico a ustedes nuevamente, tan pronto, porque inmediatamente después de comentar sobre aquella hilarante advertencia a favor de nuestro estilo de vida, en la forma de una comedia pochoclera y divertida, descubrí por accidente una nueva película protagonizada por Viggo Mortensen que me conmovió de tal modo que tengo que reseñarla de inmediato, antes de olvidar todas las impresiones que me produjo. He subtitulado la reseña Love doesn’t stinks porque esta película tiene una visión del amor mucho más ajustada a lo que verdaderamente debería ser, según me gusta a mí. Si el amor como el mundo lo conoce fuera más parecido a como lo vive esta familia, yo tendría muchos más problemas para decidirme a la hora de tener o no tener hijos, o casarme.mv5bmzc3nzzmowqtmwiwns00mgnhltllyjmty2zmyzbmzdyxzgvlxkeyxkfqcgdeqxvynjuwnzk3ndc-_v1_ux182_cr00182268_al_

   La historia gira alrededor de un padre con seis hijos que vive en un bosque aislado y sin el menor contacto con otra gente. Sí; a mí también me recordó a La costa Mosquito, que vi hace un montón de años pero no me acuerdo nada. Tengo que verla otra vez para hacer una comparación. Por ahora, creo recordar que aquella película era bastante más cruda, pero es todo lo que puedo decir por el momento. No recuerdo si me gustó; sé que me impresionó. Pero hasta ahí.

Sigue leyendo