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Plutón reloaded

Obligada por las circunstancias presentadas por la intrépida y magnífica New Horizons, y dada la importancia que Plutón tiene para mí y para este blog, he creído necesario reescribir mi único cuento al respecto. No puedo prometer que será el último, según todos los secretos que el pequeño planeta nos ha entregado. Así de mucho cambiamos, Plutón y yo. Jamás en la vida pensé que tendría que reescribir el cuento, que podría ilustrarlo, y con semejantes fotos. Nunca perdonaré al Marrón de Miguel su osadía.

 Dedicado a mi blog. Nunca dejo de pensar en su día del mes, porque para mí ya es como un latido permanente en el fondo de mi cabeza, y siento que el tiempo ha desaparecido.

Plutón II

   Oh, Plutón es un territorio desolado, el más desolado, de una belleza amenazante y aterradora, y silenciosa, y llena de leyendas. Como todos los mundos exteriores es una bola de gases congelados cubierta de hielo, con una atmósfera de hidrógeno y mucho metano y un frío terrible, pero terrible de verdad; Plutón demora como doscientos años en dar una sola vuelta alrededor del Sol. Pero encima, Plutón es chiquito; tiene más o menos el tamaño de Mercurio. Decí que los plutonianos son también pequeños; muy pequeños.

Son seres terrestres, que, una pena, no pueden aprovechar la hermosura, subirse a ninguna de las montañas o volcanes, lo cual les vendría muy bien, porque no se pueden mover demasiado y se aburren mucho. Afortunadamente, obligados por las circunstancias, los plutonianos son muy optimistas y se ríen de cualquier cosa. De hecho, todo lo que hacen es contar cuentos y no dicen casi nunca la verdad, como si usaran disfraces y se pintaran de los colores que no conocen y para los que no tienen nombre, y sólo fueran los papeles que representan para pasar el tiempo de sus larguísimas vidas.

El Sol por ejemplo, se ve desde Plutón como una luna del tamaño de una moneda y no como lo conocemos aquí en la Tierra, y les da tan poca radiación que aunque se les ocurriera algo que hacer con ella seguro no les alcanzaría. Bien, esto es para los plutonianos un gran motivo de risa. Buenos conocedores de las leyes de la astrofísica que los han dejado en una posición tan inconveniente, los plutonianos insisten en que el Sol no es el Sol sino una luna, una luna de Plutón, y que Plutón y no otra cosa es el centro del Universo, y se ufanan y se ufanan de ello. Con chistes así acostumbran molestar mucho a otras especies, que en los albores de su civilización creían lo mismo. Más airadamente les contestan ellos, más se ríen los plutonianos, y sacan un encendedor y les queman la cola de paja, y juegan con ellos un día sí, y un día no.

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Júpiter

Escribí esta cosita en 1999, y me gustaría dedicársela a Júpiter en su día, como hice con Plutón. Ahí estoy estudiando para una de mis reflexiones sobre la sensia, ahora que Juno está a punto de sobrevolar el polo… Mirá qué coincidencia que empecé el blog con Plutón y la New Horizons, y me cumple el año con Júpiter y Juno.

 

jupiter-11101__180   Hay muchas cosas para decir de Júpiter, obvio. En primer lugar, lo más claro es que es el planeta más grande del Sistema Solar, teniendo dos veces el tamaño de los demás planetas  juntos (el Sol y Júpiter tienen el 99.9 % de la masa del Sistema). En segundo lugar, se debe consignar que Júpiter a punto estuvo de ser una estrella; no lo es porque técnicamente un objeto se considera una estrella si en su interior la fusión nuclear determina una emisión de energía. Júpiter es una cuasi-estrella y su tamaño es de la milésima parte del Sol. En tercer lugar, se debe aclarar que Júpiter no tiene superficie sólida; no hay ninguna montaña y es probable que el paso del estado fluido al gaseoso de la atmósfera no resulte claro, así que salvo el hipotético núcleo rocoso, la composición de Júpiter lo deja semejante a un licuado. Y éstas cosas se presentan sólo como lo más llamativo; toda una vida no alcanza para hablar de Júpiter. Ni a los jovianos les alcanzaría, y eso que el año de Júpiter dura doce de los nuestros, y los jovianos tienen vidas largas. Larguísimas.

   Están todos en la GMR, es decir la Gran Mancha Roja, la cual, según han especulado acertadamente los astrónomos, es un enorme huracán varias veces más grande que la Tierra. La fotoquímica de la atmósfera de Júpiter es muy complicada porque hay muchos gases diferentes en combinación, y es probable que los jovianos hayan decidido establecerse en la GMR porque fue lo más constante que encontraron. En las fotografías de Júpiter se observan unas estructuras nubosas en forma de rayas, oscuras y claras, paralelas al ecuador, llamándose las más claras “zonas” y las oscuras “bandas”. Eso parece bastante regular pero pasa que las zonas claras son más frías y más altas que las oscuras, y los jovianos odian las complicaciones que se derivan de esto, ya que tenemos que las “zonas” hacen que el gas ascienda mientras las “bandas” lo hacen descender, y por una serie de cosas complicadísimas en el límite entre “zonas” y “bandas” se forman corrientes de vientos en chorro, como consecuencia de las cuales aparecen también torbellinos.

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Por culpa del Departamento de Diseños Internacionales, una vez casi se extinguió todo rastro de vida inteligente en el Planeta Tierra

(Un modesto y tardío pensamiento dedicado al Día de la Tierra…)

cityscape-918803__180   Esto fue cuando las cosas en este planeta se habían puesto tan difíciles, que los únicos seres vivos capaces de sobrevivir en el contaminado suelo eran realmente las cucarachas. Los niños ya no podían consumir leche si ésta no tenía el porcentaje adecuado de conservantes y mercurio, no conocían ningún alimento orgánico en vivo y muchos pasaban todo el ciclo primario sin haber visto una brizna de pasto ni una sola vez, porque podían sufrir de shock anafiláctico. Tampoco salían a la calle de día porque se habían dado varios casos de horribles deshidrataciones que desembocaron inexorablemente en la muerte.

   Bueno, esto era bastante comprensible. El sol, que comenzaba a convertirse en gigante roja, ya estaba tan cerca del planeta que se le distinguían las tormentas electromagnéticas en la superficie y los aviones se caían en la temporada fuerte, porque las computadoras fallaban; eso cuando conseguían volar. Las cápsulas de melanina artificial eran de venta libre en todas las farmacias, y tenían más salida que las de Nonoxinol 9 y los cigarrillos; es decir, los de contrabando, porque la atmósfera de la Tierra ya estaba tan podrida que el tabaco fue declarado contra la ley, a pesar de las bancarrotas que le dieron un sopapo al mundo recorriendo el Ecuador como la ola del Krakatoa. En uno de los frecuentes ataques de histeria de los magistrados, las vueltas y revueltas de las nuevas leyes casi terminan declarando ilegal también al sexo.atlantis-space-shuttle-1133055__180

   Ahí fue cuando dos o tres de los Gobiernos de la Tierra, pensando en solucionar los problemas, fletaron un pequeño transbordador con unos cuantos diplomáticos a bordo, y se sentaron juntos a ver cómo partía en sigiloso silencio desde el centro exacto del desierto de Utah o algún lugar por el estilo. También rezaron porque el éxito acompañara a esta particular misión. Para poder realizarla, se habían necesitado veinte años de investigaciones, otras tantas colonias comerciales fueron sumidas en el caos para poder financiar el proyecto, y los sobornos a las empresas extraterrestres que vendieron los equipos se habían llevado todas las reservas monetarias de los gobiernos involucrados. Sólo quedaban en las arcas algunas chirolas para un anticipo al Departamento de Diseños Internacionales y los trámites para obtener un crédito de la Primera Banca Interplanetaria, si el Departamento de Diseños y la Comisión Evaluadora de Derechos Interespecie daban el visto bueno.

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Un incidente interespecie

virus-163471__180   Ésa fue una cosa muy viciosa y secreta que había proyectado el Departamento de Diseños Internacionales, aunque nadie se lo había pedido (tal como solían hacer ellos, aunque a veces sí se lo pedían). Cuando concluyeran con el bichejo en cuestión (porque se trataba de hacer un bichito), los ingenieros del Departamento esperaban venderle el resultado a alguna especie que solicitara algo por el estilo, aunque se trataba de algo tan nuevo, que no sé cómo planeaban hacer eso. Además, estaban jugando con algo considerablemente ilegal.

   Este organismo prototipo implicaba la manipulación de varios genomas de especies inteligentes, obtenidos en base a que los ingenieros del Departamento se habían tomado atribuciones que no les correspondían (tal como solían hacer ellos, aunque a veces sí se lo pedían). Se trataba de un ente capaz de sobrevivir en un planeta-perfil bosquejado a partir de diez planetas diferentes, los cuales tenían una superficie que iba de lo más sólido entre lo sólido, hasta lo líquido en un 97 %. La gravedad del supuesto planeta podía oscilar entre dos y hasta cuatro veces la de la Tierra y la atmósfera requerida era indiferente, que tanto no podía variar. La temperatura en la cual el organismo podía desenvolverse iba de los ciento quince grados bajo cero hasta los diez sobre cero, lo cual constituía una de las razones de que resultara un depredador tan feroz. Lo más importante, el organismo prototipo era partenogenético, más concretamente se fisionaba, y el número máximo de individuos que podía generar era de cincuenta y ninguno excedía la célula, aunque vivirían muchísimo tiempo. Para hacerla corta, el prototipo era alguna clase de virus.

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Uno de cowboys

   Eran los días de la conquista del lejano Oeste del Espacio, y nadie estaba menos al tanto de todas las cosas que hiciera falta que Liuoajr Gómez #168, Comisario Plenipotenciario de Investigación a cargo de la nave Titanic Hindemburg Challenger, que se dedicaba a recorrer los mundos fronterizos buscando marranadas intergalácticas para solucionar, mientras las brigadas administrativas de la Comisión Evaluadora intentaban convencer a los nuevos mundos de las ventajas de la Asociación Interespecie. Liuoajr Gómez #168 no hubiera podido convencer de nada a nadie, pero se lo pasaba muy entretenido haciendo lo posible por duplicar la necesidad de los esfuerzos de la Comisión Evaluadora.

   Cierta aciaga noche en que alguien en pedo olvidó arreglar el ciclo de las pantallas nocturnas en uno de los mundos más lejanos, dando lugar con ello a una noche que duraba ya ciento veintisiete días, la desgracia verdadera tocó a su puerta. El Comisario Gómez se encontraba enredado entre los pringosos tentáculos de Fklkjhkdf #12, una encantadora furcia que se esforzaba por conseguir un Permiso de Residencia y Vagancia mercando sus incomprensibles encantos, cuando un desaforado timbrazo despertó las chinches de su cama, e hizo que el Comisario diera un salto y consiguiera con ello sobresaltar asimismo a Fklkjhkdf #12, que tensó momentáneamente sus tentáculos y casi lo estrangula, no momentáneamente desde luego. Al mediodía de la no-jornada siguiente, cuando el Comisario recordó lo de las pantallas y respondió al llamado, se encontró con un agudo problema. Una partida de contrabandistas provenientes de un lejano cúmulo globular huía de una Delegación Armada de la Comisión Evaluadora, y se acercaba al planeta a trancos hiperlumínicos. Llegaban en dos minutos.

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