Archivo de la etiqueta: Heavy

Passionale Dante

Buenas tardes distinguidos lectores. Aquí les va esta obra que me fue dejada en los comentarios al insigne poema ofrecido por nuestro común amigo, el Doctor Zaïus, y yo se los ofrezco a ustedes sin pedir autorización al autor, que para algo lo dejó librado al arbitrio y la dirección del viento en los comentarios de este blog, que como ya es sabido después pasa cualquier cosa.

Todo caso, que don Norberto Piñar se sirva indicarlo si se enoja, y lo devolvemos al agua del anonimato para que retoce en libertad…

Si no, muchas gracias por dejarnos leer su obra, que con los energúmenos que suelen frecuentar este blog nos iríamos al diablo en un dos por tres.

 

Sigue leyendo

Anuncios

Chica sosteniendo una palta, contentísima de la vida, pero antes, hete aquí que ha descubierto una nueva cosa fascinante en un programa de televisión, y es que los esquimales disponen de treinta y cinco palabras para decir “nieve”, como quien cuenta plata delante de los pobres, o el que come delante del hambriento, o el que bebe delante del sediento y esas cosas

igloo-1114042__180

   Ahora, más que su deseo de expresar su contento por haber hallado esa hermosa palta de color verde, prima sobre la chica el afán de no darle el brazo a torcer a los esquimales evitando demostrar la negra envidia que la corroe. En razón de lo cual, se ha dedicado a pensar en una serie de cosas para expresar las cuales también ella tiene un sinfín de vocablos. A saber:

  • Camote: papotea estrociforme ventricular, indigogenia reproductiva congénita, dispepsia eruptiva estalactítica, tortilla verdeaguada, ninfoma circular eréctil con ventosa, andante con sapo a caballo, diverticulina circense barata.
  • Cerveza: orinonfalia elefantisíaca, artritis violácea a piano, Dondiego trompetiforme con mufa, lirios del campo, azulina hiperespacio, vasodilacto herrumbre palatal, gaseosina espiralada al palo.
  • Abeja: bichofante picador simpático, pelusípedo escaso al plato, huevón estéril al pedo hexagonal, cárabo verdoso a cuadros, la puta madre que te parió, fanfarrina anaranjada estornudativa, alegría intestinal roja de a ratos, colonizador cilensiozo de los colosos de arena.
  • Cala: trompeta vibráctil, mantel de plástico con Margarita, masturbador completo biodegradable no reciclable, bobazo a la cuneta, pozo ciego dodecafónico, color marrón con verde angina tabacalera productiva.
  • Jarrón: cerveza camotera a pedal, masturbador disfuncional intimidativo, obnubilador anticasamentero, ocupador de espacio barroco acomodaticio, papilea del alcanforal, chinchota De Bacilis.
  • Papel higiénico: Mudiprensa in aeternam, exdiario nuevodiario midiario, indignante vertical, multigusano vermiforme redundante desesperadamente, boligonal al sesgo, sinsifato sincopado al trufa, movietonal incognoscible lila claro.

   Para que vean esos esquimales de mierda; que se metan la nieve en el culo, a quién le interesa la nieve, quién está tan al pedo como para ver tanta nieve, la nieve es nieve, la nieve es agua congelada y ni siquiera se pueden ver esos copos tan lindos uno por uno, la nieve no cae de las nubes, nadie puede navegar sobre la nieve, nadie puede comerse la nieve, nadie puede leer la nieve, la nieve es agua que ya no corre, la nieve es sólo otra forma de decir chica y eso puede hacerlo ella mucho mejor que un tipo que anda por ahí de lo más tranquilo, sin importarle lo más mínimo adónde pueden estar acechando los osos polares. Mejor que no se la crean, esos esquimales. Una buena papotea estrociforme ventricular al horno es capaz de consolar a la chica mucho mejor.

   Bueno, sí se muere por saber cuáles son las treinta y cinco palabras.

avocado-1313798__180

Dedicado al Gran Rulemán Balde de Vello. Mucho antes de la consulta a las nobles runas y de que él me dijera que mi runa protectora es Is. ¡Tomá! Mmmm…

(Imágenes de Pixabay)

Banda de sonido al tono:

Besitos II

GetFileAttachment   Dada la nueva experiencia realizada en base a los exóticos Besitos, recientemente aparecidos aquí, te ha parecido bien comentar y prevenir al amable lector acerca de los peligros de la repostería, e iniciarlo, si acaso carece de experiencia culinaria, en la cocina de aventura.

   Habiendo expresado el Doctor Zaïus su antojo furioso de estos deliciosos pastelitos de ignoto origen, prometiste confeccionarlos en su honor el día domingo; el mismo día que hiciste los raviolones de seso para tus sobrinos. Como realizar tales raviolones te tomó demasiado tiempo llegaste a tu hogar casi al mismo tiempo que el Doctor Zaïus, y viendo sus ojos de cachorrito, no abriste el paquete de galletitas que habías traído de casa de tu mamá, sino que procediste de inmediato con el proceso de cocinar los Besitos.

   Agarraste una de las ensaladeras transparentes y volcaste dentro dos tazas de harina, tal como ya estaba claramente establecido, hiciste el consabido pocito y dentro partiste dos huevos, comenzando a mezclarlos con un tenedor. Cuando llegó el momento de tirar el tenedor a la mierda, notaste que la masa estaba demasiado dura y temiste no poder amasarla. Atribuiste el proceso al hecho de que, en tu prisa, agarraste el medio paquete de harina que tenías abierto, sin darte cuenta de que no era la leudante que te había quedado, pues ésa la habías terminado para hacer un Increíble budín de mandarinas vegano (el cual comieron el Día del Amigo con unos individuos de dudosa catadura, de tu conocimiento). El hecho de descubrir que se trataba de harina común y no leudante, te irritó pero no te preocupó en demasía, pues es sabido que los Besitos, en realidad, normalmente se hacen con harina común. Vos nada más los hacés con harina leudante porque se ponen más grandes y esponjosos, lo cual te agrada particularmente. Así que, cuando viste que la masa estaba muy seca, en lugar de agregar otro huevo, para que la masa no quede muy dura simplemente le pusiste un chorrito de agua.

Sigue leyendo

Deathgasm & World War Z

   Después de recibir la primera recomendación en Twitter y la segunda hace tiempo, de parte de nuestro apreciado dr. Zaïus, he creído conveniente ver estas películas por ser la semana del Día de Brujas y estar sugestionada por toda la gente que festeja, si bien a mí las festividades del Gran País del Norte me hinchan las pelotas. Y todavía más, la gente que las festeja como si no tuviéramos ya suficiente colonización cultural proveniente de tan lejanos territorios. Pero bueno, a veces me canso de reflexionar; necesito divertirme un rato.

   En fin, que son dos películas que me gustaron, aunque no son de las clásicas en cuanto a su género. Bueno, no estoy segura acerca de World War Z, porque no parece haber consenso sobre algunas cosas en cuanto a los zombies, analizando las películas que he visto sobre el tema hasta el momento, y entonces no sé muy bien qué es o no clásico. Pero, para comenzar, acá parece haber un intento de explicación científica bastante acabado, en contraste con las demás, que se limitan a insinuar la infección de algún fantasmagórico virus del que nunca llega a estar muy claro el modo de transmisión, ni de cómo es posible que un cuerpo muerto transmita nada. Bueno, acá tampoco; si no no sería una película de zombies sino de ciencia ficción, ¿no? Sigue leyendo

Entre amis

   Acabo de ver un LARGOMETRAJE, por primera vez en días, y es una encantadora comedia francesa, muy sencilla, de las que me gusta ver para relajarme de la vida y del cine profundo que hay que ver para cultivar la mente (de la que, me gusta pensar, todavía conservo buena parte). Se llama Entre amis, como ya te dije, y cuenta con un excelente reparto de muy buenas interpretaciones, pero sobre todo la acción sucede en un velero, en alta mar y plena naturaleza. Lo cual me delira en todas las circunstancias, y además viene muy a cuento después de todas las fotos maravillosas que la gente pone en Twitter, y con las que me he estado deleitando grandemente. ¡Ah, los barcos!

   No la mires si sos muy joven; los protagonistas son personas que atraviesan su edad madura, con problemas de gente de edad madura, bien planteados y en clave de comedia dramática, en una proporción justa de cada género. La película te va a plantear algunos momentos emocionantes, pero su punto fuerte va a pasar por los “momentos emocionales”. Los personajes están bien trabajados y caen extremadamente bien; te va a gustar la película pero no te vas a encontrar con esas escenas norteamericanas pochocleras, de gente que en el medio de un tifón de repente entra en crisis, y por puro amor a la supervivencia, de compadres nomás que son, se ponen a coger. Cosas de ese estilo no, no hay. Es una película que es para entretenerse, pero no es cachivachera; no sé si me explico.

   Me gustó mucho; te la recomiendo para la paz de tu alma y de tu tarde de domingo. Con una hermosa y dulce canción.